Cofre de Ébano
Esta soledad no se cura las heridas Las flechas, las lanzas, me someten Cenobitas sinvergüenzas penumbras Les escondí en el llanto seco la vida Permanece en este cofre de ébano Jem Wong
y en el reino de las opresiones vivo
como hija de sus pesadas cadenas.
Con estas pócimas yo fui adiestrada.
con sus heridas, la tristeza me nubla
desde los primitivos valles inciertos
me acompañan los pesados silencios.
de los pies endurecidos en las cornisas
Voces de los certeros proyectiles
del sonido de los ancestros al oído.
y brille los días como virginal estrella
sin sacudir la cicatriz de la granizada
pero la nieve es perpetua… No cesa…
cargado de flechas, lanzas, dardos…
En el filo de todos los afilados alfanjes
lanzados por sus excelentes tiradores.
Mientras miro rasgada y molida al caos
a que me condena quien debe amarme.
09-0505.
















































