Hasta el Último poro
Un fuerte murmullo me niega los deseos Solo vivir tu sexo, ningún otro momento. En el mudo silencio crece la sensualidad Ardiendo los agujeros, hasta el último poro Rompes los sonidos sobre mis pelambres Hasta la aurora bésame hondo las penas En el nuevo discurso del hombre y la mujer. En la entrega virginal de cada gota y átomo Con las maderas perfumadas de la memoria Las imágenes de las fantasías son solo eso Jem Wong
en el viento oscuro de los pensamientos
y me lleva a la obsesión de encontrarte
mandando al carajo otro extraño instante.
Mis labios devorando el tuyo por entero
que mis mandíbulas sean entumecidas
con el licor certero de nuestras mentes.
de las figuras desnudas formando sombras
sensuales, tiranas de los seres ardientes
palpitando mis senos en la ruidosa orgía
y tu Rey sentado frente a antiguos divanes
sacas la media luna sentida de mis ojos
con la danza solitaria de nuestras piernas.
y los besos gritan entre nuestras fantasías
inundándome de placer y del sufrimiento
escribiéndome con el plasma de tu cuerpo.
escúchame licenciado de los recuerdos
descubrirte las belleza del reino del oriente
con el juego de dos niños rojos insolentes.
En las maravilla de la libertad de existir
de escoger si se es cordero o suave leona
en las coloridas nubes de la sensualidad.
teñir los sonidos de rojo, de rojo bermellón,
del rojo más oscuro, como el húmedo deseo
en que el amor llega al rincón del infierno.
hacernos una iglesia con nuestra compañía
que no traicione el altar sagrado del amor
inventando paisajes nuevos ajenos al dolor.
confusiones de amor y odio sutiles pasajeros
que la mente no bostéese al decir ¡Te amo!
y no se muera el amor…no muera el amor.
09-05-05.


















































carambas dijo
Magistral, ardiente, llena de deseos complaciente, es un placer leerte.
22 Febrero 2007 | 01:47 PM