El beso de los espíritus
Tendida sobre la pradera de flores En la claridad de nuestras auroras Todos los pedazos pulsan completos Me alimento del beso de los espíritus Embriagada en su aroma de vainilla Suena el teléfono en un tris… tras Jem Wong.
las ideas huyen del mármol blanco
en desnudas siluetas, van bailando
guardando la piedra en blanca seda.
hay rostros azules, verdes parodiando
estrechos fragmentos de guijarros
en el esqueleto del cristal amarillo.
los intensos placeres violáceos
Tumbada la silueta pinto su cabeza
en el húmedo aliento pecaminoso.
resbalado entre los blancos cueros
y rompo los silencios con trompetas
en el mar de sus fuertes piernas.
me hundo en un sopor irresistible
con los ojos brillando hacia atrás
corriendo la carrera que no fatiga.
regresa mi alma, vuela a toda prisa
y ya en el umbral de los mortales
suena el reloj de arena…es tarde…
06-05-05

















































José Antonio Ramírez Herrera dijo
Un tanto complicado, lo tuve que leer tres veces para entenderle y disculpame, soy muy bruto.
23 Febrero 2007 | 08:36 AM