Publicidad:
Terra
La Coctelera

LA NOVIA DE LA OSCURIDAD FANNY JEM WONG

F</p>

	</div> <!-- #cabecera -->

	<div id=

Categoría: HOMENAJE

15 Marzo 2012

Poemas de Mahmud Darwish

Poemas de Mahmud Darwish

Mahmud Darwish, en árabe محمود درويش (Al-Birwa 13 de marzo de 1941 - Houston 9 de agosto de 2008), en ocasiones transcrito en español como Mahmud Darwix y en otros idiomas como Mahmoud Darwish o Mahmoud Darwich, fue considerado el poeta nacional palestino y uno de los más célebres literatos árabes contemporáneos, nacido cerca de Acre el 13 de marzo de 1941 y fallecido en Houston (Estados Unidos) el 9 de agosto de 2008.

En su trabajo, Palestina se convirtió en una metáfora de la pérdida del Edén, el nacimiento y la resurrección, así como la angustia por el despojo y el exilio. El poeta Naomi Shihab Nye ha comentado sobre el trabajo de Darwish: "Darwish es el respiro esencial del pueblo palestino, el testigo elocuente del exilio y la pertenencia..."
FUENTE:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mahmud_Darwish


LA TIERRA SE ESTRECHA PARA NOSOTROS

La tierra se estrecha para nosotros. Nos hacina en el último pasaje y nos despojamos de nuestos miembros para pasar.

La tierra nos exprime. ¡Ah, si fuéramos su trigo para morir y renacer! ¡Ah, si fuera nuestra madre para apiadarse de nosotros! ¡Ah, si fuéramos imágenes de rocas que nuestro sueño portara cual espejos! Hemos visto los rostros de los que matará el último de nosotros en la última defensa del alma.

Hemos llorado el cumpleaños de sus hijos. Y hemos visto los rostros de los que arrojarán a nuestros hijos por las ventanas de este último espacio. Espejos que pulirá nuestra estrella.

¿Adónde iremos después de las últimas fronteras? ¿Dónde volarán los pájaros después del último cielo? ¿Dónde dormirán las plantas después del último aire? Escribiremos nuestros nombres con vapor teñido de carmesí, cortaremos la mano al canto para que lo complete nuestra carne.

Aquí moriremos. Aquí, en el último pasaje. Aquí o ahí... nuestra sangre plantará sus olivos.

(Traducción de María Luis Prieto)

PASAPORTE
(1970)

No me han reconocido en las sombras que
difuminan mi color en el pasaporte.
Mi desgarrón estaba expuesto
al turista amante de postales.
No me han reconocido… Ah, no prives
de sol a la palma de mi mano,
porque el árbol
me conoce…
Me conocen todas las canciones de la lluvia,
no me dejes empalidecer como la luna.

Todos los pájaros que ha perseguido
la palma de mi mano a la entrada del lejano aeropuerto,
todos los campos de trigo,
todas las cárceles
todas las tumbas blancas
todas las fronteras
todos los pañuelos que se agitaron,
todos los ojos
estaban conmigo, pero ellos
los borraron de mi pasaporte.

¿Despojado de nombre, de pertenencia,
en una tierra que ha crecido con mis propias manos?
Job ha llenado hoy el cielo con su grito:
¡no hagáis de mí un ejemplo otra vez!

Señores, señores profetas,
no preguntéis su nombre a los árboles,
no preguntéis por su madre a los valles:
de mi frente se escinde la espada de la luz,
y de mi mano brota el agua del río.
Todos los corazones del hombre… son mi nacionalidad:
¡retiradme el pasaporte!

(Traducción de Luz Gómez García)

VENDRÁN OTROS BÁRBAROS
(1986)

Vendrán otros bárbaros. Raptarán a la mujer del emperador.
Sonarán los tambores.
Suenan los tambores para que del Egeo a los Dardanelos los caballos
se alcen sobre los cadáveres.
¿Y a nosotros qué? ¿Qué tienen que ver nuestras esposas
con una carrera de caballos?

Será raptada la mujer del emperador. Sonarán los tambores.
Ya llegan otros bárbaros.
Bárbaros que llenan las ciudades vacías, apenas altas sobre el mar,
más fuertes que la espada en tiempos de locura.
¿Y a nosotros qué? ¿Qué tienen que ver nuestros hijos
con esta estirpe de impudicia?

Sonarán los tambores. Ya llegan otros bárbaros.
Es raptada de su casa la mujer del emperador.
Y en la casa se gesta la expedición militar que devuelva
a la favorita a la cama de su señor.
¿Y a nosotros qué? ¿Qué tienen que ver cincuenta mil muertos
con este casamiento atropellado?

¿Nacerá un Homero después de nosotros?...
¿Abrirán las epopeyas sus puertas a todos?

(Traducción de Luz Gómez García)

POEMA DE BEIRUT
(1984)

Manzana del mar, narciso de mármol,
mariposa de piedra, Beirut, imagen del alma en el espejo.
Descripción de la primera mujer, perfume de nubes.
Beirut, de fatiga y oro, de Alandalús y Damasco.
Plata, espuma, mandamientos de la tierra en plumas de palomas.
Muerte de una espiga, exilio de una estrella entre mi amada y yo, Beirut.
Jamás he oído a mi sangre pronunciar el nombre de una amante que duerme en mi sangre... duerme...

De una lluvia sobre el mar aprendimos el nombre. Y del sabor del otoño y
las naranjas de los que llegan del Sur, como nuestros antepasados,
venimos a Beirut para venir a Beirut...
De lluvia, hemos construido nuestra choza. El viento no corre y
nosotros tampoco. Cual clavo hincado en
la arcilla, el viento cava nuestro refugio y dormimos como hormigas en sus hormigueros.
Cantamos en secreto:

Beirut es nuestra jaima.
Beirut es nuestra estrella.

Estamos prisioneros en este tiempo lánguido.
Los invasores nos entregaron a nuestra gente
y apenas habíamos mordido la tierra cuando nuestro protector se abatió
sobre las bodas y el recuerdo. Y repartimos nuestras canciones entre los guardias.
De un rey en el trono
a un rey en un féretro.
Prisioneros en este tiempo lánguido,
no hemos hallado, casi definitivamente, más que nuestra sangre,
no hemos hallado lo que hace al sultán popular
ni al carcelero afable,
no hemos hallado nada que muestre nuestra identidad,
excepto nuestra sangre escalando los muros...
Cantamos en secreto:

Beirut es nuestra jaima.
Beirut es nuestra estrella.

Ventana abierta al plomo del mar,
una calle y una moaxaja nos roban.
Beirut es la imagen de la sombra.
Más bella que su poema, más sencilla que la charla.
Nos seduce con mil comienzos abiertos y alfabetos nuevos.

Beirut es nuestra única jaima.
Beirut es nuestra única estrella.

¿Nos hemos tendido en sus sauces para medir unos cuerpos que el mar ha borrado de nuestros cuerpos?
De nuestros primeros nombres hemos venido a Beirut
buscando los confines del Sur y un recipiente para el corazón
derretido...
¿Nos hemos tendido en las ruinas para pesar el Norte con la medida de las cadenas?
La sombra se ha inclinado hacia mí, me ha roto y me ha dispersado.
La sombra se prolonga...
Que los árboles que viajan de noche nos lleven de noche por el cuello
cual racimo de muertos abatidos sin razón...
Hemos venido de un país privado de su país,
de la mano del árabe literal y de una fatiga...
cual ruinas de esta tierra que se extiende del palacio del emir a nuestras celdas
y de nuestros primeros sueños a... leña.
Danos un muro para que podamos gritar: ¡Beirut!
Danos un muro para que podamos ver un horizonte y una ventana de llamas.
Danos un muro para que colguemos Sodoma,
dividida en veinte reinos
para vender petróleo... y árabes.
Danos un muro
para gritar en la península de Arabia:

Beirut es nuestra última jaima.
Beirut es nuestra última estrella.

Un horizonte emplomado se ha esparcido por el horizonte.
Senderos de conchas huecas... no caminos.
Del océano al infierno,
del infierno al Golfo,
de la derecha a la derecha y al centro
no he visto más que un patíbulo
con una cuerda
para dos millones de cuellos.

¡Beirut! ¿Dónde empieza el camino a las ventanas de Córdoba?
Yo no emigraré dos veces
ni te amaré dos veces.
En el mar, no veo más que el mar...
pero revoloteo por mis sueños
e invoco a la tierra para que sea el cráneo de mi alma fatigada.
Quiero caminar
para caminar
y caerme en el camino
hacia las ventanas de Córdoba.

Beirut es testigo de mi corazón.
De sus calles, emigro, y de mí,
colgado en un poema infinito.
Digo: mi fuego no muere...
palomas en sus edificios,
paz en sus escombros...
Cierro la ciudad como si fuera un libro
y porto la tierra menuda, como un saco de nubes.
Me despierto y, en la ropa de mi cadáver, me busco.
Nos reímos: todavía estamos vivos,
como los gobernantes.
Gracias al periódico que no ha anunciado que yo había caído allí por descuido...
Abro pequeños caminos para el aire, mis pasos y los amigos pasajeros,
el pérfido panadero y la imagen nueva del mar.
Gracias, Beirut de brumas,
gracias, Beirut de ruinas...
Mi alma se ha roto. Lanzaré mi cadáver para que las invasiones me vuelvan a matar
y los invasores me entreguen al poema...
Porto el lenguaje sumiso cual nube
por las aceras de la lectura y la escritura:
"Este mar nos deja sus oídos y sus ojos"
y regresa al mar por el mar.

... Y yo porto la tierra de Canaán, cuyas tumbas se han disputado los invasores
pero no los narradores.
De una piedra nacerá el Estado de gueto
y de una piedra crearemos el estado de los amantes.

Improviso la despedida.
Las pequeñas ciudades se ahogan en expresiones similares,
la herida crece sobre la lanza y se alternan en acompañarme
hasta el fin de este canto...
Desciendo por la escalera que no conduce al refugio ni a las bodas,
asciendo por la escalera que no conduce al poema...
desvarío un poco para que vengan la lucidez y el verdugo...
Grito: natividad, tortúrame para que grite, natividad...
Por las invocaciones, cabalgo hacia Damasco
con la esperanza de tener una visión.
Siento vergüenza del eco de las campanas que me llegan oxidadas,
le grito a Atenas: ¿cómo te puedes derrumbar en nosotros?
Luego, susurro en las tiendas beduinas:
mi rostro no está completamente maduro y mis venas rebosan trigo...
Le pregunto al último islam:
¿en el comienzo fue el petróleo
o la ira?

Deliro. Tal vez parezca extraño a los míos.
Que los poetas se inquieten menos por mi lenguaje
y yo lo limpiaré de ellos y del pasado...
No he hallado en las palabras más utilidad que su deseo
de cambiar de autor...

Adiós a lo que veremos
al alba que nos desgarrará dentro de poco,
a una ciudad que nos retornará a otra ciudad
para que se prolonguen nuestro éxodo y nuestra sabiduría.
Adiós a las espadas y a las palmeras,
a una paloma que volará de dos corazones consumidos de pasado,
a un techo de tejas...
¿El combatiente ha venido por allí,
como un obús en la guerra?
¿Su estallido ha roto las tazas de té en el café?
Veo ciudades en papel armado de reyes y uniformes caqui,
veo ciudades que coronan a sus conquistadores.
Unas veces Oriente es la antítesis de Occidente
y otras es la imagen y la mercancía
de Occidente...
Veo ciudades que coronan a sus conquistadores
y exportan mártires para importar whisky
y las últimas novedades del sexo y la tortura...
¿El combatiente ha venido por allí,
como un obús en la guerra?
¿Su estallido ha roto las tazas de té en el café?
Veo ciudades que cuelgan a sus amantes
en ramas de hierro
y dispersan los nombres al alba...
... Al alba viene el guardián del único ídolo.
¿De quién nos despediremos, salvo de esta cárcel?
¿Qué tienen que perder los prisioneros?

Caminamos hacia una canción lejana,
hacia la libertad inicial
y, por primera vez en la vida, palpamos la belleza del mundo...
Este alba es azul
y el aire es visible y comestible, como los higos...
Ascendemos.
Uno,
tres,
ciento
y mil
en el nombre de un pueblo dormido a estas horas.
Al alba, al alba, concluimos el poema
y ordenamos la confusión en los cajones del alba.
Bendita sea la vida.
Benditos sean los vivos
sobre la tierra,
no bajo el yugo de los tiranos.
¡Viva la vida!
¡Viva la vida!

Luna sobre Baalbek
y sangre en Beirut.
Dime, preciosa, quién te ha convertido
en una yegua de zafiros,
dime quién te ha arrojado
a dos ríos en un ataúd.
Ojalá tuviera tu corazón
para morir en el momento de mi muerte.

... De un edificio sin sentido a un sentido sin edificios, hemos encontrado la guerra...
¿Es Beirut un espejo para que lo rompamos y penetremos en sus fragmentos
o nosotros somos espejos que quiebra el aire?
Ven, soldado, háblame del policía:
¿Has llevado mis flores a la ventana?
¿Has transmitido mi silencio a los que amo y al primer mártir?
¿Tus muertos han muerto en ti por mí y por el mar
o me han atacado y me han arrancado de la mano de una mujer
que preparaba el té para mí y la flauta para los combatientes?
¿La iglesia ha cambiado tras vestir a su obispo con uniforme militar
o ha cambiado la presa?
¿Ha cambiado la iglesia
o hemos cambiado nosotros?

Las calles nos rodean.
Saca a Beirut de Beirut y repártela entre las ciudades.
El resultado: un espacio para el refugio.
Posa a Beirut en Beirut y sácala de las ciudades.
El resultado: una taberna.
... Caminamos entre explosiones
- ¿Nos acostumbraremos a esta muerte?

- Nos acostumbraremos a la vida y al deseo insaciable.
- ¿Conoces a todos los muertos?
- Conozco a los enamorados por sus miradas
y veo a las asesinas satisfechas con sus encantos y sus ardides.

... ¿Nos inclinaremos para que pase la bomba?
Nos acordamos de los primeros días de la guerra.
- ¿Nuestro poema ha sido en vano?
- No, no lo creo.
- Pero entonces, ¿por qué la guerra precede al poema?
- Pedimos a la piedra el ritmo pero éste no viene,
y los poetas tienen divinidades antiguas.

Pasa una bomba. Entremos al bar del hotel Commodore.
El silencio de Rimbaud me encanta,
al igual que sus cartas en las que habla de África.
- Yo he perdido a Cavafy.
- ¿Por qué?
- Me dijo: no te marches de Alejandría buscando otra.
- Yo he encontrado a Kafka dormido bajo mi piel,
adaptado a la túnica de la pesadilla y al policía que llevamos dentro.
- Libradme de mis manos.
- ¿Qué ves en el horizonte?
- Otro horizonte.
- ¿Conoces a todos los muertos?
- Y a los que nacerán...
Nacerán
bajo los árboles,
nacerán
bajo la lluvia,
nacerán
de las piedras,
nacerán
de estallidos,
nacerán
de espejos,
nacerán
de rincones,
nacerán
de derrotas,
nacerán
de anillos,
nacerán
de capullos,
nacerán
del comienzo,
nacerán
de la narración,
nacerán

sin final.
Nacerán, crecerán y los matarán.
Y nacerán, nacerán, nacerán...

Explica lo siguiente:
Beirut (mar-guerra-tinta-lucro)

El mar: blanco o emplomado, verde en abril,
azul, pero si se enfada, enrojece todos los meses.
El mar: se ha inclinado hacia mi sangre
para ser la imagen de los que amo.

La guerra: destruye nuestra obra de teatro para que la representemos sin texto ni guión.
La guerra: memoria de los primitivos y de los civilizados.
La guerra: comienza en la sangre.
La guerra: se acaba en el aire.
La guerra: hace un agujero en nuestra sombra para pasar de una puerta a otra.

La tinta: está destinada a la lengua literal, a los oficiales, a los espectadores de nuestras canciones
y a los que se rinden ante el paisaje del mar triste.
La tinta: hormigas negras o un maestro.
La tinta: nuestro istmo seguro.

El lucro: derivado de la guerra interminable,
desde que nuestros cuerpos se han vestido con el arado,
desde la primera cacería de antílope
hasta la aparición de los socialistas en Asia y en África.
El lucro: nos gobierna,
nos expulsa de los utensilios y de las palabras,
roba nuestra carne
y la vende.
Beirut: zocos en el mar,
economía que destruye la producción
para construir restaurantes y hoteles...
un Estado en una calle o en un apartamento,
un café que, como el girasol, torna hacia el sol,
descripción de la migración y de la belleza libre,
paraíso de los minutos,
un asiento en la pluma de un pájaro,
montañas que descienden al mar,
mar que asciende hacia las montañas,
gacela degollada con el ala de un gorrión
y un pueblo que no ama la sombra.
Beirut: calles en los barcos.
Beirut: puerto para la unión de las ciudades.

Se ha vuelto contra nosotros y nos ha abandonado, dándonos la espalda.
Beirut, traicionará otra nube a los que te miran?
Arquitectura que se amolda a los deseos de las nuevas castas,
musgo de los días entre el flujo y el reflujo,

desechos que vuelan desde los peldaños hacia el trono,
arquitectura de la descomposición y la composición,
mezcla de caminantes por las aceras precediendo al terremoto.
Ha girado volviéndonos la espalda.
Su arquitectura, en línea con el mundo, mira hacia el nuevo mercado
en el que se compra y se vende, sube y baja según el precio del dólar
y del lingote de oro, que sube y baja según el precio de la sangre oriental.
No... Beirut es la brújula del combatiente...
Llevaremos a los niños al mar para que confíen en nosotros...
soberano es el rey nuevo
y la voz de Fayruz, repartida equitativamente entre dos comunidades,
nos guía hacia lo que convierte a los enemigos en una familia
y a Líbano en una espera entre dos etapas de nuestra sangrienta historia.

¿El camino se ha estrechado
y de tus pasos nace la senda, compañero?
- Asediado por el mar y los libros sagrados.
- ¿Es nuestro fin?
- No. Persistiremos como las antigüedades, como un cráneo coronando los días, persistiremos,
como el aire y la mirada de los mártires, persistiremos...
mezclando la noche con la barricada, esperando lo que ignoramos,
ocultando el mundo árabe en un andrajo llamado unidad,
compartiendo la noche:
- Layla no me cree,
pero yo creo a sus pezones cuando se agitan...
ella me seduce por su elegancia al caminar:
caderas de antílope, piernas de gacela, alas de gorrión, resplandor de vela.
Cada vez que la abrazo, llama a las balas perdidas.
- Soberano es el rey nuevo.
¿Hasta cuándo nos divertiremos con esta muerte?
- No sé, pero velaremos por un poeta en el recital.
- ¿A qué partido pertenece?
- Al partido de la defensa de los bancos extranjeros y del asalto al parlamento.
- ¿Hasta cuándo se multiplicarán los partidos y desaparecerán las clases sociales, compañero nocturno?
- No sé.
Pero tal vez te mate o tú me mates a mí
si discrepamos en la definición de la feminidad.
- Ella es la brasa que viene de las piernas,
nos quema.
- Ella es el pecho que respira las olas,
nos ahoga.
- Ella son los ojos que destruyen la génesis del universo.
- Ella es el cuello que se puede beber.
- Ella son los labios llamando al astro salado.
- Ella es lo enigmático.
- Ella es lo evidente.
- Te mataré. Mi revólver está preparado. Soberano es el rey,
el revólver está preparado.
Beirut, forma para la forma,
geometría de las ruinas...

Miércoles, sábado. La vendedora de anillos.
Barrera de inspección. Un pescador. Riqueza.
Lengua y anarquía. Noche del lunes.
Ellos han subido las escaleras
y se han llevado lo que han podido. Quien no es de los nuestros
es del bando de los árabes, de su raza. Ganado.
Martes. Jueves. Miércoles.
Ellos tomaron noventa guitarras y cantaron
en torno al banquete de asado humano.

Luna sobre Baalbek,
sangre sobre Beirut.
Dime, preciosa, quién te ha convertido
en yegua de zafiros.
dime quién te ha arrojado
a dos ríos en un ataúd.
Ojalá tuviera tu corazón
para morir en el momento de mi muerte.

Hemos incendiado nuestras naves y hemos colgado nuestros astros en las murallas.
Nosotros, erguidos sobre las líneas de fuego, proclamamos:
Beirut es una manzana,
el corazón no ríe
y nuestro asedio es un oasis
en un mundo agonizante.
Haremos bailar a la plaza
y casaremos a las lilas.
Hemos incendiado nuestras naves y hemos colgado nuestros astros en las murallas.
No hemos buscado a los antepasados en los árboles de las genealogías,
no hemos viajado fuera del pan puro y de nuestra ropa de barro,
no hemos enviado la fotografía de nuestros padres a las conchas de los lagos antiguos.
No hemos nacido para preguntar: ¿Cómo se ha producido el paso de lo inorgánico
a lo orgánico?
No hemos nacido para preguntar...
hemos nacido sin importar cómo
y nos hemos propagado, como las hormigas por la estera,
luego nos hemos transformado en caballos de tiro...
Nosotros, erguidos sobre las líneas de fuego,
hemos quemado nuestras naves y hemos abrazado nuestros fusiles.
Despertaremos a esta tierra que se ha apoyado en nuestra sangre.
La despertaremos y, de sus células, extraeremos a nuestros muertos.
Lavaremos sus cabellos con nuestras lágrimas blancas,
en sus manos, verteremos la leche del alma para que se despierten
y les rociaremos los párpados con nuestras voces:
Levantaos, seres queridos, regresad a casa,
volved al viento que, de nuestros costados, ha arrancado el sur de la tierra,
volved al mar que no recuerda ni a los muertos ni a los vivos.
Volved de nuevo
porque no hemos seguido en vano vuestras huellas.
Aquí, nuestras naves se han quemado
y no tenemos una tierra, salvo la vuestra, para defender sus curvas y su trigo.
Os defenderemos del olvido, os protegeremos
con las armas forjadas para nosotros con vuestras manos.
Tejeremos para vosotros con un cráneo
y con una rodilla resbalada
porque no tenemos una tierra, salvo la vuestra, en la que clavar nuestros pies...
Volved, que nosotros os protegeremos
"aunque seamos inmolados sobre las piedras".
No abandonaremos la plaza del silencio que ha igualado vuestras manos.
La rescataremos y os rescataremos.
Aquí, nuestras naves se han quemado
y hemos acampado en el viento que, aquí, se ahoga en vosotros.
Y aunque todos los ejércitos de la tierra escalen este muro humano,
no abandonaremos la geografía de vuestra sangre.
Aquí, nuestras naves se han quemado.
De vosotros... de un brazo que jamás nos abrazará,
construiremos nuestro puente en vosotros.
El sol nos ha abrasado,
vuestras cajas torácicas nos han ensangrentado,
vuestros exilios han desgastado nuestras articulaciones
"y aunque seamos inmolados sobre las piedras"
no diremos "sí"
porque de nuestra sangre a nuestra sangre se extienden las fronteras de la tierra.
De nuestra sangre a nuestra sangre se extiende
el cielo de vuestros ojos y el campo de vuestras manos.
Os llamamos
y el eco responde cual patria.
Os llamamos
y el eco responde cual cuerpo
de cemento.
Nosotros, erguidos sobre las líneas de fuego, proclamamos que
no abandonaremos la trinchera
mientras dure la noche.
Beirut es para lo absoluto
y nuestros ojos son para la arena.
En el comienzo, no fuimos creados,
en el comienzo fue el verbo
y ahora, en la trinchera,
aparecen los síntomas de la gestación.

Manzana en el mar, mujer de sangre amasada de arcos.
ajedrez de palabras,
resto del alma, llamada de socorro del rocío,
luna quebrada sobre la mastaba de la noche.
Beirut, amatista que grita ardiendo viva en el dorso de palomas,
sueño que portaremos cuando queramos y colgaremos en nuestros cuellos.
Beirut, azucena de escombros
y primer beso. Panegírico de lilas. Abrigo para el mar y los muertos,
techo para los astros y las jaimas,
poema de piedra, encuentro de dos alondras ocultas en un pecho...
Cielo amargo sentado, pensativo, en una piedra,
rosa sonora, Beirut, voz decisiva entre la víctima y el sable.
Y un niño, perdido en todas las tablas de las leyes
y en los espejos,
que se ha dormido.

(Traducción de María Luisa Prieto)

NOSOTROS AMAMOS LA VIDA
(1986)

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella,
bailamos entre dos mártires y erigimos entre ellos un alminar de violetas o una palmera.

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella.

Robamos un hilo al gusano de seda para construir nuestro cielo y concluir este éxodo.
Abrimos la puerta del jardín para que el jazmín salga a las calles cual hermosa mañana.

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella.

Allá donde estemos, cultivamos plantas que crecen deprisa y recogemos mártires.
Soplamos en la flauta el color de la lejanía, dibujamos un relincho en el polvo del camino
y escribimos nuestros nombres piedra tras piedra. ¡Oh, relámpago! Ilumina para nosotros la noche, ilumínala un poco.

Nosotros amamos la vida cuando hallamos un camino hacia ella.

(Traducción de María Luis Prieto)

LA ÚLTIMA TARDE EN ESTA TIERRA
(1992)

La última tarde en esta tierra cortamos nuestros días
de nuestros arbustos y contamos los corazones que nos llevaremos
y los que dejaremos, allí. La última tarde
no nos despedimos de nada, y no encontramos tiempo para nuestro fin.
Todo permanece en su estado, el lugar renueva nuestros sueños
y a sus visitantes. De pronto no somos capaces de ironizar
porque el lugar está preparado para acoger al vacío. Aquí, la última tarde
gozamos de las montañas rodeadas de nubes. Conquista y reconquista
y un tiempo antiguo que entrega a este tiempo nuevo las llaves de nuestras puertas.
Entrad en nuestras casas, conquistadores, y bebed nuestro vino
de nuestra sencilla moaxaja, porque nosotros somos la noche en su medianoche, y no hay
alba portada por un jinete procedente de la última llamada a la oración.
Nuestro té es verde y caliente, bebedlo. Nuestros pistachos son frescos, comedlos,
y las camas son verdes, de madera de cedro, rendíos al sueño
después de este largo asedio, y dormid sobre el plumón de nuestros sueños.
Las sábanas están preparadas, los perfumes colocados en la puerta y los espejos son numerosos.
Entrad para que nosotros salgamos del todo. Dentro de poco buscaremos lo que
fue nuestra Historia en torno a la vuestra en los países lejanos
y al final nos preguntaremos: ¿Al Andalus estuvo
aquí o allí? ¿Sobre la tierra... o en el poema?

(Traducción de María Luisa Prieto)

NO DESEO DEL AMOR SINO EL COMIENZO
(1992)

No deseo del amor sino el comienzo. Sobre las plazas
de mi Granada las palomas remiendan el vestido de este día.
En las jarras hay vino abundante para la fiesta que nos sucederá,
en las canciones hay ventanas suficientes para que eclosionen las flores de granado.
Dejo el jazmín en su maceta y mi pequeño corazón
en la alacena de mi madre. Dejo mi sueño riendo en el agua
y al alba en la miel de los higos. Dejo mi hoy y mi ayer
en el pasaje hacia la plaza de la naranja donde vuelan las palomas.
¿Soy yo ese que ha descendido a tus pies para que asciendan las palabras
cual luna blanca en la leche de tus noches? Golpea al aire
para que yo vea, azul, la calle de mi flauta. Golpea a la tarde
para que yo vea como entre tú y yo languidece este mármol.
Las ventanas están vacías de los jardines de tu chal. En otro
tiempo sabía mucho de ti y recogía la gardenia
de tus diez dedos. En otro tiempo poseía perlas
en torno a tu cuello y un nombre grabado en un anillo del que surgía la noche.
No deseo del amor sino el comienzo. Las palomas han volado
sobre el techo del último cielo. Han volado y volado.
Quedará después de nosotros abundante vino en las jarras
y un poco de tierra es suficiente para que nos encontremos y la paz arraigue.

(Traducción de María Luisa Prieto)

¿CUÁNTAS VECES TERMINARÁ LO NUESTRO?
(1995)

Contempla sus días en el humo de los cigarros,
mira el reloj de bolsillo:
si pudiera, pausaría su sonido
para aplazar la maduración de la avena.
Él sale de sí mismo agotado, impaciente.
El tiempo de la mies ha llegado.
Las espigas son pesadas, las hoces descuidadas
y el país
se aleja ahora de su puerta profética.
El verano del Líbano me habla de
mis viñas en el Sur.
El verano del Líbano me habla
del más allá de la naturaleza,
pero mi camino hacia Dios comienza
desde una estrella en el Sur...

- ¿Me hablas, padre?
- Ellos han fijado una tregua en la isla de
Rodas, hijo.
- ¿Y qué tenemos nosotros que ver con eso, padre?
- Y se ha terminado todo.
- ¿Cuántas veces terminará lo nuestro, padre?
- Ya se ha terminado. Han cumplido con su deber:
Han disparado con fusiles rotos contra los aviones enemigos.
Hemos cumplido con nuestro deber. Nos hemos alejado de
los acedaraques para no mover la gorra del jefe militar.
Hemos vendido los anillos de nuestras mujeres
para que cazaran pájaros, hijo.

- ¿Pero entonces, padre, nos quedaremos aquí,
bajo el sauce del viento,
entre los cielos y el mar?
- Hijo mío, todo aquí
se asemejará a algo de allí.
Seremos a nuestra imagen y semejanza
por las noches,
y la estrella eterna de la semejanza
nos consumirá.

- Padre, aligérame del peso de tus palabras.
- He dejado las ventanas abiertas al arrullo
de las palomas,
he dejado mi rostro en el brocal del pozo,
he dejado a las palabras charlando a su antojo,
colgadas en el armario,
he dejado a la oscuridad en su noche,
envuelta en la lana de mi espera,
he dejado a las nubes tendiendo sus zaragüelles
en la higuera,
he dejado al sueño engendrando al sueño
y he dejado a la paz sola,
allí en la tierra...
- ¿Estabas soñando en mi vigilia, padre?
- Levántate. Regresaremos, hijo mío.

(Traducción de María Luisa Prieto)

DE UN CIELO A OTRO SEMEJANTE
PASAN LOS SOÑADORES
(1995)

Dejamos nuestra infancia a la
mariposa cuando dejamos
un poco de aceite en los peldaños,
pero olvidamos saludar a nuestra hierbabuena,
olvidamos saludar furtivamente a nuestro mañana
tras nosotros.
La tinta del mediodía sería blanca si no estuviera
el libro de la mariposa en torno nuestro.

Mariposa, fiel a ti misma, sé como
quieras,
antes y después de mi nostalgia.
Deja que sea tu ala y que mi locura viva
conmigo cálida.
Mariposa, madre de ti misma, no me abandones
a la suerte que me destinan.
No me abandones.

De un cielo a otro semejante, pasan los soñadores,
séquito de la mariposa,
portando espejos de agua.
Nosotros podemos ser como anhelamos.
De un cielo
a otro semejante
pasan los soñadores.

La mariposa teje con la aguja de luz
los atavíos de su comedia.
La mariposa nace de sí misma
y danza en el fuego de su tragedia.

Mitad Fénix. Lo que le ha rozado nos roza.
Una semejanza agazapada entre luz y fuego,
entre dos caminos.
No. Nuestro amor no es descuido ni sabiduría.
Siempre así, así... así.
De un cielo
a otro semejante
pasan los soñadores.

La mariposa es agua que ansía volar.
Se escapa del sudor de las muchachas y crece
en la nube de los recuerdos.
La mariposa no declama el poema,
es tan ligera que rompe las palabras
como rompen los sueños los soñadores.

Que esté.
Que nuestro mañana esté con nosotros
y también nuestro pasado.
Que nuestro hoy esté presente en el banquete de
este día,
preparado para la fiesta de la mariposa.
Y los soñadores pasan sanos y salvos
de un cielo a otro semejante.

De un cielo a otro semejante, pasan los soñadores.

(Traducción de María Luisa Prieto)

SIN EXILIO, ¿QUIÉN SOY?
(1999)

Extranjero a orillas del río, como al río... me ata
a tu nombre el agua. Nada me devuelve de mi lejanía
a mi palmera: ni la paz ni la guerra. Nada
me incorpora a los Evangelios. Nada...
Nada brilla mientras sube y baja la marea
entre el Tigris y el Nilo. Nada
me apea del bajel de Faraón. Nada
me tiene o hace que yo tenga una idea: ni la nostalgia
ni la promesa. ¿Qué haré? ¿Qué
haré sin exilio, sin una larga noche
que escrute el agua?

Me ata
a tu nombre
el agua...
Nada me lleva de las mariposas de mi sueño
a mi realidad: ni el polvo ni el fuego. ¿Qué
haré sin la rosa de Samarcanda? ¿Qué
haré en una plaza que bruñe a los rapsodas con piedras
lunares? Tú y yo nos hemos vuelto tan ligeros como nuestros hogares
a merced de los vientos lejanos. Hemos trabado amistad con los raros
seres que habitan las nubes... Nos hemos liberado
del peso de la tierra de la identidad. ¿Qué haremos... qué
sin exilio, sin una larga noche
que escrute el agua?

Me ata
a tu nombre
el agua...
Sólo tú quedas de mí, sólo
yo de ti, un extranjero que acaricia el muslo de su extranjera: Oh
extranjera, ¿qué vamos a fabricar en esta calma
que apuramos... en esta siesta entre dos mitos?
Nada nos tiene: ni el camino ni la casa.
¿Fue este camino así desde el principio,
o acaso nuestros sueños hallaron una yegua
de los mongoles sobre la colina y nos sustituyeron?
¿Qué haré?
¿Qué
sin
exilio?

(Traducción de Luz Gómez García)

TENGO LA SABIDURÍA DEL CONDENADO A MUERTE
(2003)

Tengo la sabiduría del condenado a muerte:
No tengo cosas que me posean.
He escrito mi testamento con mi sangre:
“¡Confiad en el agua, moradores de mis canciones!”.
He dormido ensangrentado y coronado con mi mañana...
He soñado que el corazón de la tierra era mayor que
Su mapa
Y más claro que sus espejos y mi cadalso.
He creído que una nube blanca me
Ascendía,
Como si yo fuera una abubilla con el viento por alas.
Y al alba, la llamada del sereno
Me despierta de mi sueño y de mi lenguaje:
Vivirás en otro cadáver.
Modifica tu último testamento.
Se ha retrasado la fecha de la segunda ejecución.
¿Hasta cuándo?, pregunto.
Esperaré a que mueras más.
No tengo cosas que me posean, respondo,
He escrito mi testamento con mi sangre:

“¡Confiad en el agua,
moradores de mis canciones!”
Y yo, aunque fuera el último,
Encontraría las palabras suficientes...
Cada poema es un cuadro.
Pintaré ahora para las golondrinas
El mapa de la primavera,
para los que pasan por la acera, el azufaifo
y para las mujeres el lapislázuli...
El camino me llevará
Y yo le llevaré a hombros
Hasta que las cosas recobren su imagen
Verdadera,
Luego oiré lo genuino:
Cada poema es una madre
Que busca a su hijo en las nubes,
Cerca del pozo de agua.
“Hijo, te daré el relevo.
Estoy encinta”.
Cada poema es un sueño.
He soñado que soñaba.
Me llevará y le llevaré
Hasta que escriba la última línea
En el mármol de la tumba:
“Me he dormido para volar”.
Y llevaré al Mesías zapatos de invierno
Para que camine como los demás
Desde lo alto de la montaña hasta el lago.

FUENTE
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Diario/poemas_darwish.html

servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo

11 Marzo 2012

VENGO DEL AYER . Voz Mercedes Pérez

VENGO DEL AYER . Voz Mercedes Pérez

Publicado en DOLOR, ESPERANZA, HOMENAJES Y DEDICATORIAS, LAS COSAS QUE DISFRUTO, POESÍA, POESÍA DE MUERTE ,DESOLACIÓN Y DOLOR, POESÍA DE PROTESTA, POESÍA SOCIAL , URBANA Y DE PROTESTA, POESIA DE AUSENCIA , MELANCOLÍA Y TRISTEZA, SENTIMIENTOS, TEMAS DE EDUCACIÓN, TEMAS DE INTERÉS, VIDEOS INTERESANTES con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , el marzo 11, 2012 por fannyjemwong

servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo

20 Febrero 2012

EL EJÉRCITO PERUANO Y LA UNIVERSIDAD SAN IGNACIO DE LOYOLA TE INVITAN A UNIRTE AL PROGRAMA "ADOPTA UN HÉROE"

EL EJÉRCITO PERUANO Y LA UNIVERSIDAD SAN IGNACIO DE LOYOLA TE INVITAN A UNIRTE AL PROGRAMA "ADOPTA UN HÉROE"

EL EJÉRCITO PERUANO Y LA UNIVERSIDAD SAN IGNACIO DE LOYOLA TE INVITAN A UNIRTE AL PROGRAMA "ADOPTA UN HÉROE"

Porque nunca debemos olvidar que ellos y sus familias también tienen DERECHOS HUMANOS, pero como todavía NO ES TARDE, felicito la iniciativa de la Comunidad Empresarial encabezada por la Universidad San Ignacio de Loyola y al Ejército Peruano en emprender la campaña “ADOPTA UN HÉROE”, por ser de JUSTICIA.

“ÚNETE A ESTA CAMPAÑA, SÉ PARTE DE LA SOLIDARIDAD”

LANZAMIENTO DE CAMPAÑA "ADOPTA UN HÉROE"

http://www.youtube.com/watch?v=9Q_2hOUPles















PROGRAMA "ADOPTA UN HÉROE"

http://www.youtube.com/watch?v=w0yJvqYrjj8&feature=youtu.be

RECUERDOS DE GUERRA DEL CENEPA

http://www.youtube.com/watch?v=IovTGGjpQ-o&feature=youtu.be&a

RECUERDOS DE GUERRA

http://www.youtube.com/watch?v=1-04BdHFpY0&feature=youtu.be&a

Fuente:
http://www.facebook.com/Adoptaunheroe

servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo

15 Septiembre 2011

HOMENAJE AL PADRE -HISTORIA DE SABIOS POR FANNY JEM WONG.wmv

HOMENAJE AL PADRE -HISTORIA DE SABIOS POR FANNY JEM WONG.wmv

Publicado en FAMILIA, HOMENAJES Y DEDICATORIAS, POESIA DE AUSENCIA , MELANCOLÍA Y TRISTEZA, SENTIMIENTOS, VIDEOS INTERESANTES con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el septiembre 14, 2011 por fannyjemwong

“Envejecen los carros diversamente adornados de los reyes, envejece también el cuerpo del hombre; solo la virtud de los hombres justos no envejece”.

Dejo constancia que esta historia, está inspirada en un cuento de mitología China que mi padre alguna vez me leyó
A la memoria de mi amado abuelo Ricardo Wong León (Wong Lyón Angán) y a mí padre Julio Víctor Wong Espinoza (Wong Wu Yong)

FANNY JEM WONG
LIMA PERÜ

(Sin Fecha)

(Jemwong)

CONTADORWAP

servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo

1 Agosto 2011

A MIS AMIGOS GRACIAS POR FANNY JEM WONG.wmv









































servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo

11 Julio 2011

FACUNDO CABRAL TU CANTO SERÁ ETERNO

FACUNDO CABRAL TU CANTO SERÁ ETERNO

Publicado en ESPERANZA , FORTALEZA , AMOR, HOMENAJES Y DEDICATORIAS, LAS COSAS QUE DISFRUTO, MÚSICA VIDEOS, POESÍA, POETAS CONSAGRADOS, SENTIMIENTOS, TEMAS DE INTERÉS, VIDEOS INTERESANTES con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , el julio 11, 2011 por fannyjemwong

Facundo Cabral, de 74 años, ha sido vilmente asesinado en Guatemala hoy 9 de Julio de 2011 aproximadamente a las 6 am Hora local.

Facundo Cabral murió baleado por desconocidos cuando se dirigía al aeropuerto local la Aurora después de una gira de conciertos. También fue herido su representante.

Biografía:

Cantante, compositor, escritor y dibujante argentino, cuyas presentaciones son noches de poesía y filosofía revestidas de música, anécdotas e historias. El padre abandonó a la familia cuando Facundo Cabral era muy pequeño, quedando su madre a cargo de él y sus dos hermanos. La infancia de Facundo Cabral transcurrió con muchas carencias. Fue encerrado en un reformatorio, de donde escapó al poco tiempo. En 1959 ya tocaba la guitarra y cantaba folklore. Tiempo después, Facundo Cabral viaja de Tierra del Fuego a Mar del Plata, una localidad de Buenos Aires, empleándose en un hotel. El encargado del lugar le ofrece cantar, llamándose primero “El indio Gasparino” y más adelante usando su nombre verdadero. En 1970 se conoce la canción “No Soy De Aquí, Ni Soy De Allá”, que le da fama mundial a Facundo Cabral. Su vida toma un rumbo espiritual, transformándose en un cantante de protesta y realizando, a través de sus canciones, críticas sociales. Durante la última Dictadura Argentina (1976-1983), debió exiliarse en México, donde sigue trabajando incansablemente. En 1984 regresa a la República Argentina, habiendo recorrido muchos países donde llevó su arte y pensamiento. Desde ese momento, se asocia a Facundo Cabral con la lucha por la libertad, la justicia social y el amor. En reconocimiento a su constante llamado a la paz y al amor, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) lo declaró “Mensajero Mundial de la Paz” (1996). En un confuso episodio, Facundo Cabral es asesinado en la Ciudad de Guatemala, camino al Aeropuerto Internacional La Aurora para tomar un avión que lo llevaría a Nicaragua.

FRUENTE

http://www.frasesypensamientos.com.ar/autor/facundo-cabral.html

No estás deprimido, estás distraído.

Distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay 5,600 millones. Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco…… algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los 90, sólo por citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído. Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas… te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones. No perdiste a nadie: el que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.

Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible y sin esfuerzo, porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida. Luna_1

Dios te puso un ser humano a cargo y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz. Después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios y decide ahora mismo ser feliz, porque la felicidad es una adquisición. Además, la felicidad no es un derecho, sino un deber; porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio.

Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó matar a seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el Pisco peruano, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas: si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)…y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes: te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.

Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena, ¿verdad?.

Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en él.

Si El tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella.

El te manda flores cada primavera.

El te manda un amanecer cada mañana.

Cada vez que tú quieres hablar, El te escucha.

El puede vivir en cualquier parte del universo, pero El escogió Tu corazón.

Enfréntalo, amigo -El está loco por ti!.

Dios no te prometió días sin dolor, risa sin tristeza, sol sin lluvia, pero El si prometió fuerzas para cada día, consuelo para las lágrimas, y luz para el camino.

“Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y un razones por las cuales sonreír”.

Cuando Un Amigo Se Va

Facundo Cabral

Cuando un amigo se va
Queda un espacio vació
Que no lo puede llenar
La llegada de otro amigo
Cuando un amigo se va
Queda un tizón encendido
Que no se puede apagar
Ni con las aguas de un rió
Cuando un amigo se va
Una estrella se a perdido
La que ilumina el lugar
Donde hay un niño dormido
Cuando un amigo se va
Se detienen los caminos
Y se empieza a revelar
El duende manso del vino
Cuando un amigo se va
Galopando su destino
Empieza el alma a vibrar
Por que se llena de frió
Cuando un amigo se va
Queda un terreno baldío
Que quiere el tiempo llenar
Con las piedras del astillo
Cuando un amigo se va
Se queda un árbol caído
Que ya no vuelve a brotar
Por que el viento a vencido
Cuando un amigo se va
Queda un espacio vació
Que no lo puede llenar
La llegada de otro amigo

Cuando un pueblo trabaja dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, dios lo ama.

Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene limites y un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos.

Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en el amor.

De mi madre aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo; ahora mismo le puedes decir basta a los hábitos que te destruyen, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida por el camino perdido.

Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

Vive de instante en instante, porque eso es la vida.

No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la tierra.

En la tranquilidad hay salud, como plenitud, dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate. Recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad.

Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.

Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo.

Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante

¡Pero no digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes!

Recuerdo al apache que me dijo al norte de Chihuahua: El Cielo se lleva el agua de los ríos y de los arroyos, pero después llora por haberle quitado algo tan esencial a los hijos de su hija, la Tierra, y ese llanto es la lluvia, llanto tan generoso que preña a la tierra, entonces vuelven a surgir plantas y flores, y los animales sobreviven porque pueden volver a beber. Después el Cielo vuelve a distraerse con Dios, que lo excita tanto que le aumenta la sed, entonces vuelve a secar ríos y arroyos, cuento que parece que se repetirá por la Eternidad, ese invisible mar por donde navega el misterioso Tiempo.

Recuerdo al Ganges, que nace de Shiva, el que pone en movimiento al Universo cuando baila, el dios de muchas cabezas porque alberga todos los pensamientos, y todos se hacen uno para que el espíritu lo acalle fácil y rápidamente. Recuerdo a Jesús caminando sobre un mar de leche hacia una isla cubierta de miel, donde de un caracol salía el brazo donde se apoyaba la mariposa que sigue volando en mi memoria, la mariposa de vidrio que cortaba al muro de hierro.

No puedo recordarla entera porque la memoria, inevitablemente, selecciona (es el más antiguo de los antólogos), por eso solo recuerdo su mejor perfil, sus mejores ideas y sus mejores días, cuando adoraba al árbol como organizador de la Naturaleza, el responsable del equilibrio entre las presiones de las alturas y las gravitaciones de las profundidades, el árbol que tiene los dones de la longevidad y el silencio, el árbol que fue la primera y será la última manera de la arquitectura, el árbol de la estabilidad que soñamos en la madurez.

La recuerdo abierta a todo gracias a la generosa curiosidad que nos enriquece para enriquecer, viendo las cosas antes porque era la única que podía pasar del otro lado del horizonte, la recuerdo conmovida en los amaneceres de los pobres, tan diferentes a los amaneceres de los ricos, que casi nunca se dan cuenta que tienen al amor en casa, que suelen estar muy ocupados como para ver el sol, el bosque o el mar. La recuerdo empolvada como una geisha en la mecedora de mimbre, envuelta por el más liviano hilo blanco, jugando con el collar de cuatro vueltas mientras caía el sol a un costado de Puerto Príncipe, la recuerdo reina de la belleza entre los negros que la abanicaban con plumas de avestruz, la recuerdo china, es decir perfeccionando constantemente a su único poema, la recuerdo sentada a los pies de Rubinstein, al que le gustaba beber champagne después de Chopin y contar cuentos polacos, la recuerdo gritando en el balcón parisino: ¡ Está nevando sobre el arte!

Recuerdo a la mujer que Poe enterró en la pared y al león que salía del refrigerador cada vez que María Callas le abría la puerta, y salía para matarla, para que ella siguiera ensayando la resurrección. Recuerdo a la estrella fugaz que, en realidad, fue ese desconocido que alguna vez me dijo que era mi padre (mi madre decía que yo esperé que mi padre se fuera para nacer porque no quería compartirla con nadie, pero pronto me cansé de esa historia, que no era la mía, y me fui a vivir solo, o dicho de otra manera, de una manera más amable: Una tarde, todos los niños del pueblo volvieron a sus casas menos yo, que al seguir siempre derecho, di la vuelta al mundo, es decir volví a casa).

Recuerdo el dramático estilo literario de las esculturas de Donatello: la María Magdalena hambrienta hasta los huesos, el Bautista con todo el desierto y la gran noticia a cuestas. Recuerdo la brillante violencia de Donatello, que estalló en el siglo quince entre Michelàngelo y los Medicci, entre Leonardo y Ghiberti, que me anticipó las puertas del Paraíso, que me devolvió al Cristo que había perdido entre las almas perdidas del Purgatorio, que me rodeó, en los años setenta del siglo veinte, de niños, caballos y ángeles en la Florencia donde floreció lo que sembré en Buenos Aires, que se está diluyendo en su propia sombra.

Recuerdo las luminosas oscuridades de Donatello, que regresan a mí en las deliciosas canciones de Richard Strauss, que me hace pensar, a través de Jessye Norman, como Emerson, que de entre los hombres saldrá el hombre porque en cada hombre duerme el héroe que reverenció Carlyle.

Me contó Rafael Alberti que Picasso le contó que Braque pintaba en el piso que estaba arriba del estudio de Duffy, que hizo mucho dinero diseñando para telas finas, creando estampas para vestidos con los que los ricos envolverían a las mujeres más sofisticadas de Paris, días en que la pintura estaba tan cerca de la poesía que Duffy ilustraba los libros de Apolinaire, el Duffy que fue desde las tardes del hipódromo a las madrugadas del jazz, que se valió hasta de los caracteres chinos para llegar a la belleza, que nunca le fue esquiva, el Duffy que viendo correr por un pasillo blanco a una niña vestida de rojo se dio cuenta que el color va más rápido que la forma, que los dos son independientes, que tienen vida propia, por eso liberó al color de los límites de sus dibujos, es decir de la forma, por eso sus obras son tan veloces, tan graciosamente livianas, tan encantadoras como Ninoska, que leía maravillosas historias en las maravillosas estampas de las maravillosas batas de su maravillosa abuela, que me prodigó sus cortesías en el Paris de la France, que me enseñó a detenerme donde valía la pena, detenerme para crecer, por ejemplo frente a cualquier tela de Duffy, tan enamorado de la Cotè d’ Azur donde comencé a sospechar mi antigua aristocracia, a presentir que siempre hay más, y en ese más está el arte, donde comprobé que Van Gogh primero incendiaba al trigal, y después pintaba el incendio, el arte donde aprendí que cuando uno parpadea el ala aprovecha para llevarse a la paloma que solo se detenía mucho tiempo en el balcón de Picasso, y esto para que la pintara una y diez y treinta veces.

Para Duffy posó la misma mujer que eligieron Matisse y Bonnard, el Duffy que, sin ser zurdo, pintaba con la mano izquierda, y esto para no tener absoluto gobierno, para que la obra, ante todo, lo sorprendiera a él, y en esa sencillez comenzaba, como en Mozart, su trabajo, el Duffy al que solo la artritis pudo detener un poco, y esto para evitarle a la muerte el trabajo de cazarlo.

Recuerdo al conmovedor Schumann haciendo sonar mis más refinadas cuerdas, a Chopin meciéndome como Bach hubiera mecido a Jesús si hubiera aparecido antes, y a Beethoven, que me puso de pie tantas veces. Recuerdo a Ben Zander excitando al coro de tal manera que nadie dudaba que le estaba susurrando con los brazos que volaban: Canten como si fuera la última vez porque la última alegría es lo que van a recordar de ustedes los que los continuarán.

Ben Zander invitaba a dialogar musicalmente a la violinista con el violonchelista, ponía a la pianista en brazos del flautista y a la orquesta en brazos del público, es decir nos subía a todos a la cima de la montaña para que viéramos a la tierra prometida.

Recuerdo a Mozart, que fácilmente halaga a mi oído y enciende a mi pecho, que fácilmente mete a mis brazos y a mis piernas en la danza, que fácilmente logra que su don sea mi gracia, por eso fácilmente aparecen las flores en mis ramas, el Mozart tan divertido como pícaro, por eso causó tanto gozo como desgracias. Era el mismísimo triunfo de la vida porque hasta para sus enemigos murió como un dios, lo que era previsible porque en su música se siente el orden divino, el orden que soñó Goethe, el grandioso orden que transformó en belleza a su hambre y a su enfermedad, lo que explica el misterio de su arte, perfecta armonía de un universo de sonidos, cálido mármol blanco en la noche más negra y fría.

Recuerdo a Debussy, al que le gustaba más la música que el piano, el francés al que adoptó una viuda rusa con once hijos, inteligente, talentosa y pianista, que lo llevó por toda Europa, el Debussy que después escapó de la fama porque le quitaba libertad, y sin ella es imposible vivir, el Debussy al que no dejaban dormir los fantasmas de Wagner, el Debussy que se asoció a Baudelaire en busca de otra cosa, el Debussy envuelto por Monet y por Cèzanne, que le confirmaron que la fuga y el contrapunto no son inevitables, entonces estalló su fauno en plena siesta y apareció el cuarteto de cuerdas provocado por la música de Java, que lo instaló definitivamente en el impresionismo, el Debussy tan pobre como extravagante, lo que atrajo a Emma, que dejó a un banquero para seguirlo y para que naciera Susù, que tenía catorce años cuando Debussy murió para que solo nueve personas fueran al funeral del maestro que no soportó los bombardeos sobre el Paris de la abuela de Ninoska, por eso terminó arrinconado en el sótano de su casa, triste pero seguro de que todo lo bello llega a ser clásico.

FUENTE: http://www.facundocabral.info/literatura-texto.php?Id=161

Desde Un Punto Muy Lejano

Facundo Cabral

Desde un punto muy lejano
Se ve tu figura vestida de blanco
Iluminada sobre una mecedora de playa, café
Te ves, y no hay tiempo ni fecha
Solo es un día entre los días perdidos
Yo que lo estoy viendo, de eso diría
Tanto, tanto tiempo que a tu lado yo pase
Montón de historias que en una vida forme
Tantos sentimientos que en mi mente almacene
Y luego un dia ver, con mis gafas el ayer
Donde corrías en la arena persiguiéndome
Con la piel tan firme y los sueños por hacer
Y entre tardes azules y melancolía, cumpliéndose
Donde he puesto tu último beso? No lo sé.

MI PRIMER DESIERTO

He vuelto a mi primer desierto, a la Patagonia que me llena del vacío esencial, donde hace muchos años me despertaron las aguas del deshielo que bajaban de la cordillera de los Andes que tanto trajiné de punta a punta y de canción en canción. Lenta y silenciosamente el desierto se va convirtiendo en montañas, cada vez más importantes hasta ser coronadas por la nieve, y de pronto, bellísima frente al lago Nahuel Huapi, aparece Bariloche, maravillosa manera de empezar un nuevo día, paisaje que me recuerda los desayunos con Krishnamurti frente al lago Lausanne, en la Suiza donde Borges se auto-enseñó alemán para leer a Spinoza.


Dibujo de Cristina Gálvez que ilustra las palabras de Cabral.

Este libro es una caja llena de herramientas para vivir, para armar nuevos juegos, para mejorar o ajustar los viejos. Crear, siempre crear porque en el matiz, en la variedad, está la continuidad de la fiesta, en el cambio constante está la vida, en la multidireccionaldad está la riqueza, por ejemplo cuando me cansé de mi pueblo me subí al tren que me llevó a los barcos y a los aviones que me llevaron al mundo, es decir a los ríos rápidos y a las tumultuosas ciudades, a los mares rojos y azules y negros, a todas las maneras de la música, a Delacroix, a Turner, a Klee, a las piedras de Henry Moore y a los alambres de Giacometti, lo que quiere decir que desde que subí al tren todo se agigantó, desde los matices a la soledad, que no me abandonó jamás, a la que aprendí a amar porque siempre conté con ella, y porque por ella me conozco.

En estos papeles registro cada momento y cada paso, por eso leerlos es caminar conmigo por el mundo que camino, el del lado de afuera y el del lado de adentro.

Solo se puede sobrevivir comulgando con el presente, sin las cadenas del pasado ni la ansiedad que provoca la idea del futuro. El presente, el momento, el instante, es una constante reencarnación, un estar despierto para no perdernos las revelaciones, que suceden en cualquier momento.

Los misterios me rodean, y esto es excitante, pero también amo a la razón, aunque solo me explique lo artificial, la razón que fácilmente puede ser mi verdugo, la razón que ha cegado a los occidentales. De todas maneras, en todas partes encuentro las huellas de las infinitas manos de Dios, entonces solo me queda gozar su obra y cantar su gloria, y retrato lo que puedo, rápidamente porque los cambios de la Naturaleza son constantes, por eso cada instante es un resumen de la totalidad.

No hay moral sino morales porque no hay un grupo sino muchos, pero detrás de todas ellas, o el promedio de todas, es solo una, por eso, cuando estamos solos, fuera de la secta o el grupo, todos sabemos qué es lo que está mal y qué es lo que está bien, y esa moral universal se hace oír en la conciencia de cada uno, y ese es el dato de que todos pertenecemos a una sola Humanidad, por eso las divisiones son ilusiones suicidas y homicidas, prejuicios muy peligrosos para todos, hasta San Agustín llegó a decir que las virtudes de los paganos son vicios magníficos.

Solo desde el uno mismo se puede reconocer al uno mismo que hay en cada individuo, lo que es imposible desde una etnia, desde una secta, desde la religión o la política, solo desde el uno mismo podemos comenzar a hablar de lo que tenemos en común y no de lo que hemos hecho hasta ahora, y que nos ha costado, y nos cuesta tanto.

La diversidad es lo que nos enriquece, entonces debemos buscar la armonía de desiguales, no la igualdad que, además de ser una ilusión, empobrece y masifica. Solo el que ha llegado a su punto central puede llegar al punto central de todos, lo que quiere decir que solo puede haber una comunicación profunda de individuo a individuo.

FUENTE http://www.facundocabral.info/literatura-texto.php?Id=160

Big Brother VIP

Facundo Cabral

28 días, una ilusión
Todos amigos, de profesión
Sin espacio en la intimidad
Y sin ganas de nominar

Sólo hay un baño, que compartir
11 gallinas, que consentir
Muchos retos que superar
Sin aumento de exclusividad

Esto es Big Brother VIP!
Brother VIP, Brother VIP, Brother VIP,
Brother VIP, Brother VIP, Brother VIP…

Sin maquillaje, ni personajes
Sin un libreto, y sin apuntador
Sin tener que ser buenos ni malos
Simplemente vivir como hermanos

Así es nuestra esencia
Sin mucha ciencia
Nos queremos sólo divertir
Aunque el rating haya que subir

Esto es Big Brother VIP!
Brother VIP, Brother VIP, Brother VIP,
Brother VIP, Brother VIP, Brother VIP…

Sin tener que ser buenos ni malos
Simplemente vivir como hermanos

Así es nuestra esencia
Sin mucha ciencia
Nos queremos sólo divertir
Aunque el rating haya que subir

Esto es Big Brother VIP!
Brother VIP, Brother VIP, Brother VIP…

Ven, ven, toma, la vida es una broma
El tiempo no perdona digo punto y coma (coma)
Coma toma bebe, se hace lo que quiere
Quien quiere caminar ah?
Quien quiere nadar ah?
Quien quiere bronceada ah?
Puedes escuchar el mínimo secreto
Y me ves, me ves, me controlas en la oscuridad

Pero a ver… ¿en qué estoy pensando?

No Soy de Aqui

Facundo Cabral

Me gusta el mar y la mujer cuando llora
las golondrinas y las malas señoras
saltar balcones y abrir las ventanas
y las muchachas en abril

Me gusta el vino tanto como las flores
y los amantes, pero no los señores
me encanta ser amigo de los ladrones
y las canciones en francés

No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad

Me gusta estar tirado siempre en la arena
y en bicicleta perseguir a Manuela
y todo el tiempo para ver las estrellas
con la María en el trigal

No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color
de identidad

El Diablo Es un Ser Orgulloso

Facundo Cabral

Composición: Facundo Cabral

El Diablo Es un Ser Orgulloso

El diablo es un señor almidonando,
que nunca olvida el saco y el sombrero
Que vive en una casa con placares
para esconder el miedo y lo ajeno

El diablo es tan correcto como el hambre,
perfecto y ordenado como el fraude
A veces tiene panza y si no tiene,
es calvo como todos sus placeres.

El diablo tiene cola mas la esconde
en grueso portafolio color negro,
Donde lleva también los documentos
que lo autorizan a matar al pueblo.

El diablo pone el alma en las tribunas,
y escucha los discursos de los muertos
Se arrastra con orgullo por la historia
y se acuesta con pobrísimos recuerdos

El diablo se levanta muy temprano,
cansado del confort que lo encadena
Y corre por las calles presuroso
de compartir su astillo y su pena.

Lo he visto muchas veces como ustedes
en el espejo y el bolsillo de cualquiera,
En el seguro q asegura todo,
menos la paz, la luz, la primavera.

Lo he visto caminar al lado mío
y medir la moral y las polleras
Decidir el tamaño de la dicha,
la justicia, el honor y las ideas

Lo he visto muchas veces pero ahora,
mi alegría habla claro de su ausencia
Talvez sus propias manos lo mataron
al escuchar por fin a su conciencia.

Talvez sus propias manos lo mataron
al escuchar por fin a su conciencia.

Pobre Mi Patron

Facundo Cabral

yo no se quien va mas lejos
la montaña o el cangrejo
pobrecito mi patron piensa que el pobre soy yo
Quien sabe si el apollarse
es mejor que deslisarse
pobresito mi patron piensa que el pobre soy yo
Mas que el oro es la pobresa
lo mas caro en la existencia
pobrecito mi patron piensa que el pobre soy yo
Solamente lo barato
se compra con el dinero
pobrecito mi patron piensa que el pobre soy yo
Que me inporta ganar dies
si se contar hasta seis
pobresito mi patron piensa que el pobre soy yo

Ella Tiene La Costumbre

Facundo Cabral

Recitado
Ella tiene la costumbre hermosa de las ventanas
hacernos el buen regalo de anunciarnos las mañanas
ella tiene la costumbre de fundarnos la esperanza
con su amororsa manera de acomodarnos la almohada
ella nos dice,te quiero,con la camisa planchada
es tan cierto lo que tiene que para siempre alcanza
nuestra casa siempre estuvo donde quiera que ella estaba
por eso este donde este hoy siempre me siento en casa
Ella tiene la costumbre de andar descalza por casa
y de traer para el mate,los bizcochitos con grasa
ella tiene la costumbre de no preguntarme nada
por que le basta y le sobra que al final regrese a casa
que al final regrese a casa,que al final regrese a casa
Ella tiene la costumbre de saber lo que me pasa
y de curarmelo todo,inclusive la nostalgia
ella puede ser el mundo,la patria,Dios o mi casa
y hasta puede ser mi madre por que se le da la gana
por que se le da la gana,por que se le da la gana

Ella…

Seniora de Juan Fernandez

Facundo Cabral

Señora de juan fernandez haga el favor de no tratarme asi
No crea que por el pelo soy un sujeto de muy mal vivir
No crea que todos los hombres deben de vestirse como su marido
Los tiempos han cambiado mucho y ya nadie conforma ni a los hombres finos
Señora de juan fernandez preguntele a su marido
El sabe que soy decente roba conmigo
Y aparte de eso somos vecinos
Lalara lara lara lara……

Señora de juan fernandez yo se que el pueblo no me mira bien
Por culpa de pequeñeces que cometi durante la niñez
Ya no le pego a mi abuelita ni con la escopeta no le tiro a nadie
He abandonado el contrabando y ahora me comporto con mucho donaire
Señora de juan fernandez no me corte la llamada
Quiero avisarle que su hija juana se fue conmigo esta mañana
Y dentro de una o dos semanas nuestra familia sera aumentada
Lalara lara lara…….

Señora de juan fernandez si encuentra algun trabajo bueno
Despues de la luna de miel nos casaremos
Ya ve señora tiene su yerno
Lalara lara lara……

Este Es Un Nuevo Dia

Facundo Cabral

Este es un nuevo dia
Para empezar de nuevo
Para buscar al angel
Que aparece en los suenos
Para cantar para reir
Para volver a ser feliz (Bis)
En este nuevo dia
Yo dejare el espejo
Y tratare de ser
Por fin un hombre bueno
De cara al sol caminare
Y con la luna volare (Bis)

Si Yo Pudiera Ser

Facundo Cabral

Caracol milenario que camina los sueños
color de otras esferas que enamora el silencio
esencia de los mares que crece la montaña
el pan de los pastores la luz de la cigarra.
La más hermosa brisa por la que vuelve el viento
la eternidad grandiosa que vive en un momento
la pasión más divina que libera el Quijote
la razón del invierno que seduce al coyote.
Si yo pudiera ser, solo por una vez
lo que tu crees que soy, lo que tu crees que soy.
Paloma de Picasso y vino de Machado
espejo de Walt Withman y balcón de Gustavo
clavel de Federico su luna y su campana
la noche de aquel día que estalló en su ventana.
El sol maravilloso que incendia las arenas
la misteriosa muerte, la manzana primera
el estallido eterno de la eterna vida
la libertad infinita y la pequeña herida.
Si yo pudiera ser…

Vuele Bajo

Facundo Cabral

Que espera Dios?
que el hombre vuelva a ser un niño
para recibirlo en su seno
perfecto,perfecto

No crezca mi niño,no crezca jamas
los grandes al mundo le hacen mucho mal

El hombre ambiciona cada dia mas
y pierde el camino por querer volar

Vuele bajo porque abajo
esta la verdad
esto es algo que los hombres
no aprenden jamas

Por correr el hombre no puede pensar
que ni el mismo sabe para adonde va

Sigue siendo niño y en paz dormiras
sin guerras ni maquinas de calcular

Vuele bajo…

Dios quiera que el hombre pudiera volver
a ser niño un dia para comprender

Que esta equivocado si piensa encontrar
con una escopeta la felicicdad

Vuele bajo…

Vuele bajo…

Lider Arriba

Facundo Cabral

Composición: Marco Sarmiento

Mil caminos mil rutas llevamos
Historias proezas mi mano agitando en el
Sol o en la lluvia

Siempre listos marcha la patrulla
Soy un lider real paciente y conciente
Mi obra se extiende por los continentes
Ser fiel, ser leal, servir y ayudar

Coro
Arriba arriba mi tropa marcha pa’ arriba
Arriba arriba mi tropa marcha pa’ arriba
Arriba arriba mi tropa marcha pa’ arriba
Solidario humanitario soy scout venezolano

La flor de liz que adorna mi pecho
Es un simbolo claro de mucho respeto
Powell abrio un camino directo
A la vida la union la hermandad y al amor
Soy un guia de paz y solidaridad
Todo el mundo conoce cual es mi verdad
Una noche en el monte, en el rio o el mar
La naturaleza es mi casa real.

Coro
Arriba arriba mi tropa marcha pa’ arriba
Arriba arriba mi tropa marcha pa’ arriba
Arriba arriba mi tropa marcha pa’ arriba
Solidario humanitario soy scout venezolano.

TRES HEMBRAS QUE AMO

La filosofía, la Historia y la literatura son tres hembras que amo y que me enriquecen día a día, que me acercan al hombre que debo ser, por eso en estos papeles están mis huellas, y desandándolas puedo llegar a los primeros fervores y a los primeros días, ver a la saludable luz de la distancia en qué andaba, cómo fui encontrando la dirección que hoy llevo, quiénes tuvieron que ver con mi crecimiento, y de lejos son más divertidos los amores difíciles y el hambre, estación por la que siempre volvemos a pasar, y de lejos los cuervos son más grandes y los veranos más largos, a la distancia calientan más los hogares y la abuelas son más sabias.

Mis papeles son el mapa de todo lo que caminé y la biblioteca de proyectos que no sé por qué abandoné o concreté, como la búsqueda de una nueva literatura que provocara una nueva sociedad.

Revisando mis papeles compruebo que el retrato del mundo que soñé hacer terminó siendo un bosquejo de autorretrato, lo que no es poco.

Cada tanto vuelvo a gozar los 27.798 versos de los 24 Cantos del primer poema de la Humanidad, tan ingeniosos como épicos, nacidos en los años en que la inmigración de las tribus dóricas forzaron a la próspera cultura micénica a conformarse con un modo de vida más sencillo, tanto que los llamaron los siglos oscuros, provocados por los aqueos que conquistaron a Troya, heroica y mítica historia que cantó Homero, el que para Platón educó a Grecia porque sin él no hubiera habido ni literatura ni filosofía, Homero, el luminoso ciego por el que tenemos un sistema mitológico de excitantes profundidades espirituales y psicológicas, la base de nuestra lógica que, poéticamente, nos lleva a la ética, al antiguo orden establecido por Zeus, el padre de los dioses y de los hombres, que llevamos en nosotros a todos los fenómenos de la Naturaleza, a los que Homero, con mitos y símbolos, agrega una nueva perspectiva al descubrir nuevos pensamientos en nosotros, Homero, el que veía lo que venía sin dejar de vivir al presente, su presente mitológico, es decir enriquecido por lo mejor del pasado, el ciego vidente que siempre me lleva 3.200 años atrás, a los días en que un pueblo arcaico conquistó una ciudad, necesitado de un paso libre a través de los Dardanelos. Esa es la Odisea que me sigue contando Homero, la odisea que todo hombre realiza en busca de su identidad, de sus metas filosóficas, de su patria espiritual, la patria que para Ulises era el mundo de las ideas de Platón, y Troya el mundo manifestado en el que los hombres se encontraban ligados a las posibilidades limitadas de la percepción física.

Los griegos fueron a Troya a rescatar a Helena, la mujer más bella del mundo, pero en el despertar del pensamiento griego, belleza física también significaba belleza espiritual porque los griegos no separaban lo bello de lo bueno, por eso adoraban a la belleza más que cualquier otro pueblo, por eso Helena era el ideal mayor de la cultura griega, un símbolo de la búsqueda del ánima, la parte femenina del alma humana que nos queda por descubrir, por eso Helena, como Penélope, representa las luchas no realizadas en el alma del héroe, los campos que tiene que encontrar para lograr la perfección espiritual, porque solo así podrá volver a su casa, un retorno al paraíso, la realización de lo que ya existe en el hombre, volver a ser lo que uno fue en el principio, es decir el verdadero, por eso Ulises no deja de pensar en la necesidad de volver a la patria (pensando en ello, Platón creó la noción del recuerdo del mundo de las ideas).

En el sur de Tracia, los griegos se hicieron de un gran botín, por eso Ulises quiso partir enseguida, pero sus hombres se demoraron con el vino, permitiendo a sus enemigos recuperarse de la derrota, lo que le ocasionó muchas bajas a los griegos, a los que lo efímero les hizo olvidar la meta superior, y este descuido es el símbolo de las emociones bajas, de los deseos que vencen a la voluntad del hombre, tonterías que pueden ser fatales.

El hombre suele olvidar sus metas superiores por satisfacer deseos groseros, artificiales, momentáneos (en Platón, los cuerpos son las sombras de las ideas, y en el budismo, la identificación con lo pasajero es la causa de todos los sufrimientos).

A Ulises le costó tanto llevar a sus hombres, que se demoraban en cualquier placer, como a Moisés el pueblo hebreo, y también tuvo que luchar contra la hostilidad de Poseidón, el dios del mar, que era un símbolo del subconsciente, por eso Ulises lo cruzó como un viajero que buscaba su ser verdadero, sabía que en algún lugar de ese mar encontraría su patria, y lo sabía porque estaba en medio del camino, porque ya estaba en marcha.

Siempre vamos a casa, decía Novalis, lo que significa que el hombre es un ser espiritual según su verdadera naturaleza interior, y que su identidad está ligada a su relación con el mundo material, y recordar esta naturaleza original y buscarla es el sentido de la vida.

Muchas veces, cuando me preguntan mi nombre, estoy tentado a responder como Ulises: Nadie, tal vez porque se tiene poder sobre las cosas de las que se conoce el nombre, y yo soy muy independiente.

En general, asusta lo que no podemos denominar, no nos preocupa tanto lo que tiene nombre, pero lo desconocido siempre se nos hace peligroso, es más fácil luchar contra un enemigo conocido, por eso siento que estoy a salvo cuando no revelo mi identidad (¿Usted es Borges?, le preguntó alguien en la calle. A veces, le dijo el maestro).

El retorno está previsto desde la partida, pero nadie lo tiene seguro, ni siquiera Ulises, al que Eolo, rey de los vientos, se los dio todos en una bolsa, el Ulises que fue reduciendo su tripulación para purificar la travesía, para cuidar la salud del barco, Ulises, el capitán y el símbolo del verdadero yo interior, que tenía que quedar como único sobreviviente, y todos los demás, pequeños yoes que eran solamente aspectos de la personalidad, tenían que morir. Todas las máscaras que habían aceptado les impidieron ser auténticos (por mucho que se enamoraran de ellas), por eso todos pudieron ser transformados en cerdos cuando la maga Circe los hechizó, la maga Circe que representaba un aspecto de Artemisa, diosa de la Naturaleza, y la guerra de Circe contra Ulises fue para defender lo matriarcal de lo patriarcal, pero después de un año, Ulises se liberó de la hechicera y bajó al Hades, más allá de las columnas de Herakles (hoy Gibraltar) para buscar consejo en Tiresías, el sabio vidente, primer descenso a los infiernos que sucede en el Canto ll.

Después, antes de llegar a Ítaca, Ulises vuelve a bajar a los infiernos, como el sol que desaparece bajo la tierra cada atardecer para iniciar su viaje nocturno, pero vuelve a emerger para que el viaje se aclare cerca de las islas de Galli, al norte del estrecho de Messina, pero las sirenas le entorpecen el retorno a casa, lo seducen con sus cantos para volver a bajarlo al reino de los muertos, a las sombras que lo distraen de las metas superiores donde los hombres alcanzan su verdadera estatura, donde se hacen uno con los dioses (los deseos son las peores cadenas de los hombres)

FUENTE http://www.facundocabral.info/literatura-texto.php?Id=159

Yo No Quiero Ser Un Ciudadano

Facundo Cabral

Perdoname señor pero a veces me canso
a veces me canso de ser un ciudadano

me cansa la ciudad,las oficinas
me cansa la familia y la economia

La familia,mi señor,ese via crucis de parientes
esa miseria en cooperativa
madre hay una sola,señor
y justo vino a tocarme a mi

Perdoname señor,estoy harto de este infierno
este mercado mediocre donde todos tienen precio
perdoname señor,pero yo me ire contigo
por tus montañas,tus mareas y tus rios

Perdoname señor,pero a veces pienso
que tienes para mi algo mejor que esto
perdoname señor,no quiero ser un ciudadano
yo quiero ser un hombre como me has creado
perdoname señor

CONTADORWAP

servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo

30 Junio 2011

POEMAS DE MIGUEL HERNÁNDEZ

MIGUEL HERNÁNDEZ

De FANNY JEM WONG POETAS DEL MUNDO

MIGUEL HERNÁNDEZ

Poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910.

Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios, el de pastor de cabras. Guiado por su amigo Ramón Sijé, se inició en la poesía desde los veinte años; publicó su primer libro «Perito en lunas» en 1933 y posteriormente, los sonetos agrupados en «El rayo que no cesa», marcaron la experiencia amorosa del poeta.

Durante la guerra civil militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado
y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publica su última obra, «Cancionero
y romancero de ausencias».
Falleció en 1942.

FUENTE
http://amediavoz.com/hernandez.htm

rosa

De "Imagen de tu huella" 1934

Astros momificados y bravíos...

Astros momificados y bravíos
sobre cielos de abismos y barrancas
como densas coronas de carlancas
y de erizados pensamientos míos.

Bajo la luz mortal de los estíos,
zancas y uñas se os ponen oriblancas,
y os azuzáis las uñas y las zancas
¡en qué airados y eternos desafíos!

¡Qué dolor vuestro tacto y vuestra vista!
intimidáis los ánimos más fuertes,
anatómicas penas vegetales

Todo es peligro de agresiva arista,
sugerencia de huesos y de muertes,
inminencia de hogueras y de males.

rosa

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos...

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos..

No me encuentro los labios sin tus rojos,
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando nardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, y en mí termina.

rosa

Pirotécnicos pórticos de azahares...

Pirotécnicos pórticos de azahares,
que glorificarán los ruy-señores
pronto con sus noctámbulos ardores,
conciertan los amargos limonares.

Entusiasman los aires de cantares
fervorosos y alados contramores,
y el giratorio mundo va a mayores
por arboledas, campos y lugares.

La sangre está llegando a su apogeo
en torno a las criaturas, como palma
de ansia y de garganta inagotable.

¡Oh, primavera verde de deseo,
qué martirio tu vista dulce y alma
para quien anda solo y miserable!

rosa

Ya se desembaraza y se desmembra...

Ya se desembaraza y se desmembra
el angélico lirio de la cumbre,
y al desembarazarse da un relumbre
que de un puro relámpago me siembra.

Es el tiempo del macho y de la hembra,
y una necesidad, no una costumbre,
besar, amar en medio de esta lumbre
que el destino decide de la siembra.

Toda la creación busca pareja:
se persiguen los picos y los huesos,
hacen la vida par todas las cosas.

En una soledad impar que aqueja,
yo entre esquilas sonantes como besos
y corderas atentas como esposas.

De "Imagen de tu huella" 1934

rosa

De "El rayo que no cesa" 1935

Como el toro he nacido para el luto...

Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.

Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.

Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.

rosa

Elegía a Ramón Sijé

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me
ha muerto como el rayo, Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo voy
de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

rosa

Fuera menos penado, si no fuera...

Fuera menos penado, si no fuera
nardo tu tez para mi vista, nardo,
cardo tu piel para mi tacto, cardo,
tuera tu voz para mi oído, tuera.

Tuera es tu voz para mi oído, tuera,
y ardo en tu voz y en tu alrededor ardo,
y tardo a arder lo que a ofrecerte tardo
miera, mi voz para la tuya, miera.

Zarza es tu mano si la tiento, zarza,
ola tu cuerpo si lo alcanzo, ola,
cerca una vez, pero un millar no cerca.

Garza es mi pena, esbelta y triste garza,
sola como un suspiro y un ay, sola,
terca en su error y en su desgracia terca.

rosa

Me tiraste un limón y tan amargo...

Me tiraste un limón, y tan amargo,
con una mano cálida y tan pura,
que no menoscabó su arquitectura
y probé su amargura, sin embargo.

Con el golpe amarillo, de un letargo
dulce pasó a una ansiosa calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno duro y largo.

Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonado hecho,
a mi voraz malicia tan ajena,

se me durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.

rosa

Mi corazón no puede con la carga...

Mi corazón no puede con la carga
de su amorosa y lóbrega tormenta
y hasta mi lengua eleva la sangrienta
especie clamorosa que lo embarga.

Ya es corazón mi lengua lenta y larga,
mi corazón ya es lengua larga y lenta...
¿Quieres contar sus penas? Anda y cuenta
los dulces granos de la arena amarga.

Mi corazón no puede más de triste:
con el flotante espectro de un ahogado
vuela en la sangre y se hunde sin apoyo.

Y ayer, dentro del tuyo, me escribiste
que de nostalgia tienes inclinado
medio cuerpo hacia mí, medio hacia el hoyo.

rosa

Por tu pie, la blancura más bailable...

Por tu pie, la blancura más bailable,
donde cesa en diez partes tu hermosura,
una paloma sube a tu cintura,
baja a la tierra un nardo interminable .

Con tu pie vas poniendo lo admirable
del nácar en ridícula estrechura,
y adonde va tu pie va la blancura,
perro sembrado de jazmín calzable.

A tu pie, tan espuma como playa,
arena y mar, me arrimo y desarrimo
y al redil de su planta entrar procuro.

Entro y dejo que el alma se me vaya
por la voz amorosa del racimo:
pisa mi corazón que ya es maduro.

rosa

¿Recuerdas aquel cuello, haces memoria...

¿Recuerdas aquel cuello, haces memoria
del privilegio aquel, de aquel aquello
que era, almenadamente blanco y bello,
una almena de nata giratoria?

Recuerdo y no recuerdo aquella historia
de marfil expirado en un cabello,
donde aprendió a ceñir el cisne cuello
y a vocear la nieve transitoria.

Recuerdo y no recuerdo aquel cogollo
de estrangulable hielo femenino
como una lacteada y breve vía.

Y recuerdo aquel beso sin apoyo
que quedó entre mi boca y el camino
de aquel cuello, aquel beso y aquel día.

rosa

Silencio de metal triste y sonoro...

Silencio de metal triste y sonoro,
espadas congregando con amores
en el final de huesos destructores
de la región volcánica del toro.

Una humedad de femenino oro
que olió puso en su sangre resplandores,
y refugió un bramido entre las flores
como un huracanado y vasto lloro.

De amorosas y cálidas cornadas
cubriendo está los trebolares tiernos
con el dolor de mil enamorados.

Bajo su piel las furias refugiadas
son en el nacimiento de sus cuernos
pensamientos de muerte edificados.

Te me mueres de casta y de sencilla...

Te me mueres de casta y de sencilla...
Estoy convicto, amor, estoy confeso
de que, raptor intrépido de un beso,
yo te libé la flor de la mejilla.

Yo te libé la flor de la mejilla,
y desde aquella gloria, aquel suceso,
tu mejilla, de escrúpulo y de peso,
se te cae deshojada y amarilla.

El fantasma del beso delincuente
el pómulo te tiene perseguido,
cada vez más patente, negro y grande.

Y sin dormir estás, celosamente,
vigilando mi boca ¡con qué cuido!
para que no se vicie y se desmande.

rosa

Tengo estos huesos hechos a las penas...

Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.

Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.

Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.

Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.

rosa

Tu corazón una naranja helada...

Tu corazón, una naranja helada
con un dentro sin luz de dulce miera
y una porosa vista de oro: un fuera
venturas prometiendo a la mirada.

Mi corazón, una febril granada
de agrupado rubor y abierta cera,
que sus tiernos collares te ofreciera
con una obstinación enamorada.

¡Ay, qué acometimiento de quebranto
ir a tu corazón y hallar un hielo
de irreductible y pavorosa nieve!

Por los alrededores de mi llanto
un pañuelo sediento va de vuelo
con la esperanza de que en él lo abreve.

rosa

Umbrío por la pena, casi bruno...

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Sobre la pena duermo solo y uno,
pena en mi paz y pena en mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.

Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y de cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!

Una querencia tengo por tu acento...

Una querencia tengo por tu acento,
una apetencia por tu compañía
y una dolencia de melancolía
por la ausencia del aire de tu viento.

Paciencia necesita mi tormento
urgencia de tu garza galanía,
tu clemencia solar mi helado día,
tu asistencia la herida en que lo cuento.

¡Ay, querencia, dolencia y apetencia!:
tus sustanciales besos, mi sustento,
me faltan y me muero sobre mayo.

Quiero que vengas, flor, desde tu ausencia,
a serenar la sien del pensamiento
que desahoga en mí su eterno rayo.

De "El rayo que no cesa" 1935

rosa

De "Poemas últimos" 1939 1941

Desde que el alba quiso ser alba...

Desde que el alba quiso ser alba, toda eres
madre. Quiso la luna profundamente llena.
En tu dolor lunar he visto dos mujeres,
y un removido abismo bajo una luz serena.

¡Qué olor a madreselva desgarrada y hendida!
¡Qué exaltación de labios y honduras generosas!
Bajo las huecas ropas aleteó la vida,
y sintieron vivas bruscamente las cosas.

Eres más clara. Eres más tierna. Eres más suave.
Ardes y te consumes con más recogimiento.
El nuevo amor te inspira la levedad del ave
y ocupa los caminos pausados de tu aliento.

Ríe, porque eres madre con luna. Así lo expresa
tu palidez rendida de recorrer lo rojo;
y ese cerezo exhausto que en tu corazón pesa,
y el ascua repentina que te agiganta el ojo.

Ríe, que todo ríe: que todo es madre leve.
Profundidad del mundo sobre el que te has quedado
sumiéndote y ahondándote mientras la luna mueve,
igual que tú, su hermosa cabeza hacia otro lado.

Nunca tan parecida tu frente al primer cielo.
Todo lo abres, todo lo alegras, madre, aurora.
Vienen rodando el hijo y el sol. Arcos de anhelo
te impulsan. Eres madre. Sonríe. Ríe. Llora.

rosa

Muerte nupcial

El lecho, aquella hierba de ayer y de mañana:
este lienzo de ahora sobre madera aún verde,
flota como la tierra, se sume en la besana
donde el deseo encuentra los ojos y los pierde.

Pasar por unos ojos como por un desierto;
como por dos ciudades que ni un amor contienen.
Mirada que va y vuelve sin haber descubierto
el corazón a nadie, que todos la enarenen.

Mis ojos encontraron en un rincón los tuyos.
Se descubrieron mudos entre las dos miradas.
Sentimos recorrernos un palomar de arrullos,
y un grupo de arrebatos de alas arrebatadas.

Cuanto más se miraban más se hallaban: más hondos
se veían, más lejos, más en uno fundidos.
El corazón se puso, y el mundo, más redondos.
Atravesaba el lecho la patria de los nidos.

Entonces, el anhelo creciente, la distancia
que va de hueso a hueso recorrida y unida,
al aspirar del todo la imperiosa fragancia;
proyectamos los cuerpos más allá de la vida.

Expiramos del todo. ¡Qué absoluto portento!
¡Qué total fue la dicha de mirarse abrazados,
desplegados los ojos hacia arriba un momento,
y al momento hacia abajo con los ojos plegados!

Pero no moriremos. Fue tan cálidamente
consumada la vida como el sol, su mirada.
No es posible perdernos. Somos plena simiente.
Y la muerte ha quedado, con los dos, fecundada.

rosa

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío...

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.

rosa

De "Cancionero y romancero de ausencias" 1941 1942

Antes del odio

Beso soy, sombra con sombra.
Beso, dolor con dolor,
por haberme enamorado,
corazón sin corazón,
de las cosas, del aliento
sin sombra de la creación.
Sed con agua en la distancia,
pero sed alrededor.

Corazón en una copa
donde me la bebo yo,
y no se lo bebe nadie,
nadie sabe su sabor.
Odio, vida: ¡cuánto odio
sólo por amor!

No es posible acariciarte
con las manos que me dio
el fuego de más deseo,
el ansia de más ardor.
Varias alas, varios vuelos
abaten en ellas hoy
hierros que cercan las venas
y las muerden con rencor.
Por amor, vida, abatido,
pájaro sin remisión.
Sólo por amor odiado,
sólo por amor.

Amor, tu bóveda arriba
y yo abajo siempre, amor,
sin otra luz que estas ansias,
sin otra iluminación.
Mírame aquí encadenado,
escupido, sin calor
a los pies de la tiniebla
más súbita, más feroz,
comiendo pan y cuchillo
como buen trabajador
y a veces cuchillo sólo,
sólo por amor.

Todo lo que significa
golondrinas, ascensión,
claridad, anchura, aire,
decidido espacio, sol,
horizonte aleteante,
sepultado en un rincón.
Espesura, mar, desierto,
sangre, monte rodador,
libertades de mi alma
clamorosas de pasión,
desfilando por mi cuerpo,
donde no se quedan, no,
pero donde se despliegan,
sólo por amor.

Porque dentro de la triste
guirnalda del eslabón,
del sabor a carcelero
constante y a paredón,
y a precipicio en acecho,
alto, alegre, libre soy.
Alto, alegre, libre, libre,
sólo por amor.

No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme. no.
Este mundo de cadenas
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa ?
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola
que la muerte, la una y yo.
A lo lejos tú, sintiendo
en tus brazos mi prisión,
en tus brazos donde late
la libertad de los dos.
Libre soy, siénteme libre.
Sólo por amor.

rosa

Ascensión de la escoba

Coronada la escoba de laurel, mirto, rosa,
es el héroe entre aquellos que afrontan la basura.
Para librar del polvo sin vuelo cada cosa
bajó, porque era palma y azul, desde la altura.

Su ardor de espada joven y alegre no reposa.
Delgada de ansiedad, pureza, sol, bravura,
azucena que barre sobre la misma fosa,
es cada vez más alta, más cálida, más pura.

¡Nunca! La escoba nunca será crucificada
porque la juventud propaga su esqueleto
que es una sola flauta, muda, pero sonora.

Es una sola lengua, sublime y acordada.
Y ante su aliento raudo se ausenta el polvo quieto,
y asciende una palmera, columna hacia la aurora.

rosa

Besarse, mujer...

Besarse, mujer,
al sol, es besarnos
e toda la vida.

Ascienden los labios
eléctricamente
vibrantes los rayos,
con todo el fulgor
de un sol entre cuatro.

Besarse a la luna,
mujer, es besarnos
en toda la muerte.

Descienden los labios
con toda la luna
pidiendo su ocaso,
gastada y helada
y en cuatro pedazos.

rosa

El amor ascendía entre nosotros...

El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.

El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada.
Fueron pétreos los labios.

El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse
murieron en los brazos.

Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.

rosa

Hijo de la luz y de la sombra...

( Hijo de la sombra )

Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.

Forjado por el día, mi corazón que quema
lleva su gran pisada del sol adonde quieres,
con un sólido impulso, con una luz suprema,
cumbre de las montañas y los atardeceres.

Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoge,
incendia mi osamenta con un escalofrío.

El aire de la noche desordena tus pechos,
y desordena y vuelca los cuerpos con su choque.
Como una tempestad de enloquecidos lechos,
eclipsa las parejas, las hace un solo bloque.

La noche se ha encendido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alrededor la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.

Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente,
la visible ceguera puesta sobre quien ama;
ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente,
ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama.

La sombra pide, exige seres que se entrelacen,
besos que la constelen de relámpagos largos,
bocas embravecidas, batidas, que atenacen,
arrullos que hagan música de sus mudos letargos.

Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.

El hijo está en la sombra que acumula luceros,
amor, tuétano, luna, claras oscuridades.
Brota de sus perezas y de sus agujeros,
y de sus solitarias y apagadas ciudades.

El hijo está en la sombra: de la sombra ha surtido,
y a su origen infunden los astros una siembra,
un zumo lácteo, un flujo de cálido latido,
que ha de obligar sus huesos al sueño y a la hembra.

Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales,
tendiendo está la sombra su constelada umbría,
volcando las parejas y haciéndolas nupciales.
Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.

II

( Hijo de la luz )

Tú eres el alba, esposa: la principal penumbra,
recibes entornadas las horas de tu frente.
Decidido al fulgor, pero entornado, alumbra
tu cuerpo. Tus entrañas forjan el sol naciente.

Centro de claridades, la gran hora te espera
en el umbral de un fuego que al fuego mismo abrasa:
te espero yo, inclinado como el trigo a la era,
colocando en el centro de la luz nuestra casa.

La noche desprendida de los pozos oscuros,
se sumerge en los pozos donde ha echado raíces.
Y tú te abres al parto luminoso, entre muros
que se rasgan contigo como pétreas matrices.

La gran hora del parto, la más rotunda hora:
estallan los relojes sintiendo tu alarido,
se abren todas las puertas del mundo, de la aurora,
y el sol nace en tu vientre, donde encontró su nido.

El hijo fue primero sombra y ropa cosida
por tu corazón hondo desde tus hondas manos.
Con sombras y con ropas anticipó su vida,
con sombras y con ropas de gérmenes humanos.

Las sombras y las ropas sin población, desiertas,
se han poblado de un niño sonoro, un movimiento,
que en nuestra casa pone de par en par las puertas,
Y ocupa en ella a gritos el luminoso asiento.

¡Ay, la vida: qué hermoso penar tan moribundo!
Sombras y ropas trajo la del hijo que nombras.
Sombras y ropas llevan los hombres por el mundo.
Y todos dejan siempre sombras: ropas y sombras.

Hijo del alba eres, hijo del mediodía.
Y ha de quedar de ti luces en todo impuestas,
mientras tu madre y yo vamos a la agonía,
dormidos y despiertos con el amor a cuestas.

Hablo, y el corazón me sale en el aliento.
Si no hablara lo mucho que quiero me ahogaría.
Con espliego y resinas perfumo tu aposento.
Tú eres el alba, esposa. Yo soy el mediodía.

III

( Hijo de la luz y la sombra )

Tejidos en el alba, grabados, dos panales
no pueden detener la miel en los pezones.
Tus pechos en el alba: maternos manantiales,
luchan y se atropellan con blancas efusiones.

Se han desbordado, esposa, lunarmente tus venas,
hasta inundar la casa que tu sabor rezuma.
Y es como si brotaras de un pueblo de colmenas,
tú toda una colmena de leche con espuma.

Es como si tu sangre fuera dulzura toda,
laboriosas abejas filtradas por tus poros.
Oigo un clamor de leche, de inundación, de boda
junto a ti, recorrida por caudales sonoros.

Caudalosa mujer: en tu vientre me entierro.
Tu caudaloso vientre será mi sepultura.
Si quemaran mis huesos con la llama del hierro,
verían que grabada llevo allí tu figura.

Para siempre fundidos en el hijo quedamos:
fundidos como anhelan nuestras ansias voraces:
en un ramo de tiempo, de sangre, los dos ramos,
en un haz de caricias, de pelo, los dos haces.

Los muertos, con un fuego congelado que abrasa,
laten junto a los vivos de una manera terca.
Viene a ocupar el hijo los campos y la casa
que tú y yo abandonamos quedándonos muy cerca.

Haremos de este hijo generador sustento,
y hará de nuestra carne materia decisiva
donde asienten su alma, las manos y el aliento,
las hélices circulen, la agricultura viva.

Él hará que esta vida no caiga derribada,
pedazo desprendido de nuestros dos pedazos,
que de nuestras dos bocas hará una sola espada
y dos brazos eternos de nuestros cuatro brazos.

No te quiero en ti sola: te quiero en tu ascendencia
y en cuanto de tu vientre descenderá mañana.
Porque la especie humana me han dado por herencia,
la familia del hijo será la especie humana.

Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos,
seguiremos besándonos en el hijo profundo.
Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos,
se besan los primeros pobladores del mundo.

rosa

La boca

Boca que arrastra mi boca,
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.

Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos tremendos aletazos.

El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.
Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.

Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado,
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.
Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.

¡Cuánta boca ya enterrada,
sin boca, desenterramos!

Bebo en tu boca por ellos
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

Llegó tan hondo el beso...

Llegó tan hondo el beso
que traspasó y emocionó los muertos.

El beso trajo un brío
que arrebató la boca de los vivos.

El hondo beso grande
sintió breve los labios al ahondarse.

El beso aquel que quiso
cavar los muertos y sembrar los vivos.

rosa

Menos tu vientre todo es confuso...

Menos tu vientre
todo es confuso.
Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre
todo es oculto,
menos tu vientre
todo inseguro,
todo es postrero
polvo sin mundo.
Menos tu vientre
todo es oscuro,
menos tu vientre
claro y profundo.

rosa

Nanas de la cebolla

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre su cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pones alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño;
nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

rosa

Orillas de tu vientre...

¿Qué exaltaré en la tierra que no sea algo tuyo?
A mi lecho de ausente me echo como a una cruz
de solitarias lunas del deseo, y exalto
la orilla de tu vientre.

Clavellina del valle que provocan tus piernas.
Granada que ha rasgado de plenitud su boca.
Trémula zarzamora suavemente dentada
donde vivo arrojado.

Arrojado y fugaz como el pez generoso,
ansioso de que el agua, la lenta acción del agua
lo devaste: sepulte su decisión eléctrica
de fértiles relámpagos.

Aún me estremece el choque primero de los dos;
cuando hicimos pedazos la luna a dentelladas,
impulsamos las sábanas a un abril de amapolas,
nos inspiraba el mar.

Soto que atrae, umbría de vello casi en llamas,
dentellada tenaz que siento en lo más hondo,
vertiginoso abismo que me recoge, loco
de la lúcida muerte.

Túnel por el que a ciegas me aferro a tus entrañas.
Recóndito lucero tras una madreselva
hacia donde la espuma se agolpa, arrebatada
del íntimo destino.

En ti tiene el oasis su más ansiado huerto:
el clavel y el jazmín se entrelazan, se ahogan.
De ti son tantos siglos de muerte, de locura
como te han sucedido.

Corazón de la tierra, centro del universo,
todo se atorbellina, con afán de satélite
en torno a ti, pupila del sol que te entreabres
en la flor del manzano.

Ventana que da al mar, a una diáfana muerte
cada vez más profunda, más azul y anchurosa.
Su hálito de infinito propaga los espacios
entre tú y yo y el fuego.

Trágame, leve hoyo donde avanzo y me entierro.
La losa que me cubra sea tu vientre leve,
la madera tu carne, la bóveda tu ombligo,
la eternidad la orilla.

En ti me precipito como en la inmensidad
de un mediodía claro de sangre submarina,
mientras el delirante hoyo se hunde en el mar,
y el clamor se hace hombre.

Por ti logro en tu centro la libertad del astro.
En ti nos acoplamos como dos eslabones,
tú poseedora y yo. Y así somos cadena:
mortalmente abrazados.

rosa

Ropas con su olor...

Ropas con su olor
paños con su aroma.

Se alejó en su cuerpo,
me dejó en sus ropas.

lecho sin calor,
sábana de sombra.

Se ausentó en su cuerpo.
Se quedó en sus ropas.

rosa

Tristes guerras

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Tus ojos se me van...

Tus ojos se me van
de mis ojos y vuelven
después de recorrer
un páramo de ausentes.

Tu boca se me marcha
de mi boca y regresa
con varios besos muertos
que aún baten, que aún quisieran.

Tus brazos se desploman
en mis brazos y ascienden
retrocediendo ante esa
desolación que sientes.

De "Cancionero y romancero de ausencias" 1941 1942

rosa

Otros poemas

Canción del esposo soldado

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hasta mí dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.
Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos,
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.

De "Viento del pueblo" 1936 1937

rosa

Canción última

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa,
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

De "El hombre acecha" 1938 1939

rosa

Casida del sediento

Arena del desierto
soy, desierto de sed.
Oasis es tu boca
donde no he de beber.

Boca: Oasis abierto
a todas las arenas del desierto.

Húmedo punto en medio
de un mundo abrasador
el de tu cuerpo, el tuyo,
que nunca es de los dos.

Cuerpo: pozo cerrado
a quien la sed y el sol han calcinado.

rosa

Cerca del agua te quiero llevar...

Cerca del agua te quiero llevar
porque tu arrullo trascienda del mar.

Cerca del agua te quiero tener
porque te aliente su vívido ser.

Cerca del agua te quiero sentir
porque la espuma te enseñe a reír.

Cerca del agua te quiero, mujer,
ver, abarcar, fecundar, conocer.

Cerca del agua perdida del mar
que no se puede perder ni encontrar.

rosa

Dime desde allá abajo...

Dime desde allá abajo
la palabra te quiero.

¿Hablas bajo la tierra?

Hablo con el silencio.

¿Quieres bajo la tierra?

Bajo la tierra quiero
porque hacia donde corras
quiere correr mi cuerpo.

Ardo desde allí abajo
y alumbro tus recuerdos.

rosa

Me llamo barro aunque Miguel me llame...

Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Barro es mi profesión y mi destino
Que mancha con su lengua cuanto lame.
Soy un triste instrumento del camino.
Soy una lengua dulcemente infame
a los pies que idolatro desplegada.

Como un nocturno buey de agua y barbecho
que quiere ser criatura idolatrada,
embisto a tus zapatos ya sus alrededores,
y hecho de alfombras y de besos hecho
tu talón que me injuria beso y siembro de flores.

Coloco relicarios de mi especie
a tu talón mordiente, a tu pisada,
y siempre a tu pisada me adelanto
para que tu impasible pie desprecie
todo el amor que hacia tu pie levanto.

Más mojado que el rostro de mi llanto,
cuando el vidrio lanar del hielo bala,
cuando el invierno tu ventana cierra
bajo a tus pies un gavilán de ala,
de ala manchada y corazón de tierra.
Bajo a tus pies un ramo derretido
de humilde miel pataleada y sola,
un despreciado corazón caído
en forma de alga y en figura de ola.

Barro en vano me invisto de amapola,
barro en vano vertiendo voy mis brazos,
barro en vano te muerdo los talones,
dándote a malheridos aletazos
sapos como convulsos corazones.

Apenas si me pisas, si me pones
la imagen de tu huella sobre encima,
se despedaza y rompe la armadura
de arrope bipartido que me ciñe la boca
en carne viva y pura,
pidiéndote a pedazos que la oprima
siempre tu pie de liebre libre y loca.

Su taciturna nata se arracima,
los sollozos agitan su arboleda
de lana cerebral bajo tu paso.
y pasas, y se queda
incendiando su cera de invierno ante el ocaso,
mártir, alhaja y pasto de la rueda.

Harto de someterse a los puñales
circulantes del carro y la pezuña,
teme del barro un parto de animales
de corrosiva piel y vengativa uña.

Teme que el barro crezca en un momento,
teme que crezca y suba y cubra tierna,
tierna y celosamente
tu tobillo de junco, mi tormento,
teme que inunde el nardo de tu pierna
y crezca más y ascienda hasta tu frente.

Teme que se levante huracanado
del blando territorio del invierno
y estalle y truene y caiga diluviado
sobre tu sangre duramente tierno.

Teme un asalto de ofendida espuma
y teme un amoroso cataclismo.

Antes que la sequía lo consuma
el barro ha de volverte de lo mismo.

rosa

Me sobra el corazón

Hoy estoy sin saber yo no sé cómo,
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato.

Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos de mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado.

No puedo con mi estrella.
Y busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente.

Si no fuera ¿por qué?... no sé por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo allí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría.

Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría.

Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
qué inconformes mis ojos?

Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras?

Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos.

Me sobra corazón.

Hoy, descorazonarme,
yo el más corazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo.

No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.

De "Otros poemas" 1935 1936

rosa

Pena bienhallada

Ojinegra la oliva en tu mirada,
boquitierna la tórtola en tu risa,
en tu amor pechiabierta la granada,
barbioscura en tu frente nieve y brisa.

Rostriazul el clavel sobre tu vena,
malherido el jazmín desde tu planta,
cejijunta en tu cara la azucena,
dulciamarga la voz en tu garganta.

Boquitierna, ojinegra, pechiabierta,
rostriazul, barbioscura, malherida,
cejijunta te quiero y dulciamarga.

Semiciego por ti llego a tu puerta,
boquiabierta la llaga de mi vida,
y agriendulzo la pena que la embarga.

rosa

Ser onda, oficio, niña, es de tu pelo...

Ser onda, oficio, niña, es de tu pelo,
nacida ya para el marero oficio;
ser graciosa y morena tu ejercicio
y tu virtud más ejemplar ser cielo.

¡Niña!, cuando tu pelo va de vuelo,
dando del viento claro un negro indicio,
enmienda de marfil y de artificio
ser de tu capilar borrasca anhelo.

No tienes más quehacer que ser hermosa,
ni tengo más festejo que mirarte,
alrededor girando de tu esfera.

Satélite de ti, no hago otra cosa,
si no es una labor de recordarte.
-¡Date presa de amor, mi carcelera!

De "Primeros poemas" 1933

rosa

Tus cartas son un vino

A mi gran Josefina adorada

Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para mi corazón.

Desde que estoy ausente
no sé sino soñar,
igual que el mar tu cuerpo,
amargo igual que el mar.

Tus cartas apaciento
metido en un rincón
y por redil y hierba
les doy mi corazón.

Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme, paloma,
que yo te escribiré.
Cuando me falte sangre
con zumo de clavel,
y encima de mis huesos
de amor cuando papel.

servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo

30 Junio 2011

POESÍA DE JAIME SABINES

POESÍA DE JAIME SABINES

De FANNY JEM WONG POETAS DEL MUNDO


Jaime Sabines
(1926-1999)

Poeta mexicano nacido en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; el 25 de marzo de 1926. Hijo de un libanés emigrado. Vivió alternativamente ahí y en la ciudad de México. Estudió medicina, pero abandonó estos estudios, posteriormente estudió letras en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde se licenció en Lengua y Literatura Española. En su juventud participó en programas de radio. Fue diputado federal por el estado de Chiapas de 1976 a 1979 y diputado en el Congreso de la Unión en 1988 por el Distrito Federal. Fue poeta calificado por el presidente de México, Ernesto Zedillo, como uno de los más importantes del país en el siglo XX, falleció el 19 de marzo de 1999 en México, Distrito Federal, víctima de un cáncer a la edad de 72 años. Sus poemas son viajes al fondo oscuro de las emociones, siempre con fuerza y siempre desgarradores. De su interior sacó poemas toscos y abruptos. A veces acertó y a veces no, pero cuando lo logró, sus poemas, hablan del amor o de la muerte del padre, tienen una fuerza y una tenacidad en donde el ritmo del lenguaje y la potencia de las expresiones dejan sin aliento al lector, seguro de haber tocado una verdad. Fue Premio Villaurrutia en 1973 y Premio Nacional de Literatura en 1983. Sus libros son Horal (1950), La señal (1951), Adán y Eva (1952), Tarumba
(1956), Yuria (1967), Maltiempo (1972), Algo sobre la muerte del Mayor Sabines (1973) y Uno es el hombre (1990). Su obra está recopilada en Nuevo recuento de poemas (1977).

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

CABALLOS DE FUERZA
Acabo de estrenar un coche de lujo. Nunca en mi vida
había tenido sino pequeños carros, modestos, mediocres,
más bien pobres instrumentos de trabajo.
Estuve alegre ayer todo el día, como cuando tuve bicicleta
a los once años.
¿Qué simbiosis se establece entre el objeto y uno
mismo? ¿Porqué la posesión de lo superfluo enaltece el
ánimo como una conquista?
Con sus 240 caballos de fuerza parece que aumentara
la fuerza de uno mismo, su capacidad de acción, su poderío.
Mi mujer y mis hijos están felices también. Nos hemos
paseado de un lado al otro admirando su vestidura
impecable, su palanca al piso, el espejo lateral que se
mueve desde dentro y tantas preciosidades que lo hacen
distinto.
¡Dios mío!, me pregunto, ¿esto es lo que llaman enajenación?,
¿o es el principio de mi decadencia?
Bueno, me digo, consolándome: todavía me faltan
dos años para pagarlo.

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

CUANDO TENGAS GANAS DE MORIRTE

Cuando tengas ganas de morirte
esconde la cabeza bajo la almohada
y cuenta cuatro mil borregos.
Quédate dos días sin comer
y veras que hermosa es la vida:
carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.

Cuando tengas ganas de morirte
no alborotes tanto: muérete
y ya.

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

DIGO QUE NO PUEDE DECIRSE EL AMOR

Digo que no puede decirse el amor.
El amor se come como un pan,
se muerde como un labio,
se bebe como un manantial.
El amor se llora como a un muerto,
se goza como un disfraz.
El amor duele como un callo,
aturde como un panal,
y es sabroso como la uva de cera
y como la vida es mortal.

El amor no se dice con nada,
ni con palabras ni con callar.
Trata de decirlo el aire
y lo está ensayando el mar.
Pero el amante lo tiene prendido,
untado en la sangre lunar,
y el amor es igual que una brasa
y una espiga de sal.

La mano de un manco lo puede tocar,
la lengua de un mudo, los ojos de un ciego,
decir y mirar.
El amor no tiene remedio
y sólo quiere jugar.

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

EL DIABLO Y YO NOS ENTENDEMOS

El diablo y yo nos entendemos
como dos viejos amigos.
A veces se hace mi sombra,
va a todas partes conmigo.
Se me trepa a la nariz
y me la muerde
y la quiebra con sus dientes finos.
Cuando estoy en la ventana
me dice ¡brinca!
detrás del oído.
Aquí en la cama se acuesta
a mis pies como un niño
y me ilumina el insomnio
con luces de artificio.
Nunca se está quieto.
Anda como un maldito,
como un loco, adivinando
cosas que no me digo.
Quién sabe qué gotas pone
en mis ojos, que me miro
a veces cara de diablo
cuando estoy distraído.
De vez en cuando me toma
los dedos mientas escribo.
Es raro y simple. Parece
a veces arrepentido.
El pobre no sabe nada
de sí mismo.
Cuando soy santo me pongo
a murmurarle al oído
y lo mareo y me desquito.
Pero después de todo
somos amigos
y tiene una ternura como un membrillo
y se siente solo el pobrecito

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

ESPERO CURARME DE TI.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte,
de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las
prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo,
abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No
es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se
puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado
sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio. Porque las mejores palabras del
amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo
del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero
cuando digo: "qué calor hace", "dame agua",
"¿sabes manejar?", "se hizo de noche"...Entre las gentes,
a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde",
y tú sabías que decía "te quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras:
guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve,
es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio
para entrar a un panteón.

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

LA COJITA ESTA EMBARAZADA

La cojita está embarazada.
se mueve trabajosamente,
pero qué dulce mirada
mira de frente.

Se le agrandaron sus ojos
como si su niño
también le creciera en ellos
pequeño y limpio.
A veces se queda viendo
quién sabe qué cosas
que en sus ojos blancos
se le vuelven rosas.

Anda entre toda la gente
trabajosamente.
No puede disimular,
pero, apunto de llorar,
la cojita, de repente,
se mira el vientre
y ríe. Y ríe la gente.

La cojita está embarazada
ahorita está en su balcón
y yo creo que se alegra
cantándose una canción:
"cojita del pie derecho
y también del corazón".

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

LA PROCESION DEL ENTIERRO

La procesión del entierro en las calles de la ciudad
es ominosamente patética. Detrás del carro que lleva el
cadáver, va el autobús, o los autobuses negros, con los
dolientes, familiares y amigos. Las dos o tres personas
llorosas, a quienes de verdad les duele, son ultrajadas
por los cláxones vecinos, por los gritos de los voceadores,
por las risas de los transeúntes, por la terrible indiferencia
del mundo. La carroza avanza, se detiene, acelera de nuevo,
y uno piensa que hasta los muertos tienen que respetar las
señales de tránsito. Es un entierro urbano, decente y expedito.

No tiene la solemnidad ni la ternura del entierro en provincia.
Una vez vi a un campesino llevando sobre los hombros una
caja pequeña y blanca. Era una niña, tal vez su hija. Detrás de
él no iba nadie, ni siquiera una de esas vecinas que se echan el
rebozo sobre la cara y se ponen serias, como si pensaran en la
muerte. El campesino iba solo, a media calle, apretado el sombrero
con una de las manos sobre la caja blanca. Al llegar al centro de
la población iban cuatro carros detrás de él, cuatro carros de
desconocidos que no se habían atrevido a pasarlo.

Es claro que no quiero que me entierren. Pero si algún día ha
de ser, prefiero que me encierren en el sótano de la casa, a ir
muerto por estas calles de Dios sin que nadie se dé cuenta de mí.
Porque si amo profundamente esta maravillosa indiferencia del mundo
hacia mi vida, deseo también fervorosamente que mi cadáver sea
respetado.

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

NO QUIERO CONVENCER A NADIE, DE NADA

No quiero convencer a nadie de nada. Tratar de
convencer a otra persona es indecoroso, es atentar contra
su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le dé la
gana. Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar, no
demostrar. Que cada uno llegue a la verdad por sus propios
pasos, y que nadie le llame equivocado o limitado. (¡Quién
es quién para decir "esto es así", si la historia de la
humanidad no es más que una historia de contradicciones y
de tanteos y de búsquedas?)

Si a alguien he de convencer algún día, ese alguien ha de
ser yo mismo. Convencerme de que no vale la pena llorar, ni
afligirse, ni pensar en la muerte. "La vejez, la enfermedad
y la muerte", de Buda, no son más que la muerte, y la muerte
es inevitable. Tan inevitable como el nacimiento.

Lo bueno es vivir del mejor modo posible. Peleando, lastimando,
acariciando, soñando. (¡Pero siempre se vive del mejor modo
posible!)

Mientras yo no pueda respirar bajo el agua, o volar (pero de
verdad volar, yo solo, con mis brazos), tendrá que gustarme
caminar sobre la tierra, y ser hombre, no pez ni ave.

No tengo ningún deseo que me digan que la luna es diferente
a mis sueños.

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

TE DESNUDAS IGUAL

Te desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!

Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.

¡Y como nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!

(Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío.)

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

TU CUERPO ESTA A MI LADO

Tu cuerpo está a mi lado
fácil, dulce, callado.
Tu cabeza en mi pecho se arrepiente
con los ojos cerrados
y yo te miro y fumo
y acaricio tu pelo enamorado.
Esta mortal ternura con que callo
te está abrazando a ti mientras yo tengo
inmóviles mis brazos.
Miro mi cuerpo, el muslo
en que descansa tu cansancio,
tu blando seno oculto y apretado
y el bajo y suave respirar de tu vientre
sin mis labios.
Te digo a media voz
cosas que invento a cada rato
y me pongo de veras triste y solo
y te beso como si fueras tu retrato.
Tú, sin hablar, me miras
y te aprietas a mí y haces tu llanto
sin lágrimas, sin ojos, sin espanto.
Y yo vuelvo a fumar, mientras las cosas
se ponen a escuchar lo que no hablamos.

De MOMENTO POÉTICO POR FANNY JEM WONG

¿QUÉ PUTAS PUEDO?

¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Qué puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Qué puedo con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Qué puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Qué, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

servido por FANNY JEM sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de FANNY JEM

LA NOVIA DE LA OSCURIDAD FANNY JEM WONG

CALLAO, Perú
ver perfil »
contacto »
FANNY JEM WONG MIÑÁN Magister en Psicología Educativa, egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Casada ,tengo dos hijos varones.Dicen que para todo hay que tener suerte, creo que tuve mucha porque tengo una famila que me ama y la que amo pero a pesar de ello como cualquier otro ser humano ,poséo un mundo interior complejo y una forma muy particular de ver y de sentir la vida, cosa que se hace evidente en mis poemas. Cada poema es único e irremplazable ,por las connotaciones emocionales que encierra como una expresión del alma y del arte. Alguna vez leí "La poesía se escribe cuando ella quiere”, creo que esta afirmación es una gran verdad. Otras de las actividades a la que me dedico con profunda vocación y disfruto tremendamente es la enseñanza universitaria. “De mis manos brotarán amapolas rojas como la sangre quizás así consiga que mis versos sean eternos” Mi poesía soy yo Fanny Jem Wong | Crea tu insignia
Fanny Jem Wong FANNY JEM WONG MI POESÍA SOY YO
De FANNY JEM WONG EN EL MES DE MI CUMPLEAÑOS JULIO DEL 2009
Google Website Translator Gadget
HOLA DESDE LA PROVINCIA CONSTITUCIONAL DEL CALLAO LIMA -PERÚ

Photobucket
GOBIERNO REGIONAL DEL CALLAO ,
Photobucket
Hazte famoso en www.revistate.com
IBSN: Internet Blog Serial Number 29-14-20-1873
Fans de Fanny Jem Wong

Promocionar tu página también IBSN: Internet Blog Serial Number 13-14-20-1873 Bitacoras.com
GIORGIO
Enlazan este blog
HOLA DESDE LA PROVINCIA CONSTITUCIONAL DEL CALLAO LIMA -PERÚ

Photobucket
GOBIERNO REGIONAL DEL CALLAO ,
Photobucket
Hazte famoso en www.revistate.com
IBSN: Internet Blog Serial Number 29-14-20-1873
Fanny Jem Wong | Crea tu insignia
Fanny Jem Wong
Fans de Fanny Jem Wong

Promocionar tu página también

Visit ANTOLOGÍAS
PLUMA
Para la mejor poeta del mundo...mi regalito...de la mejor poeta del planeta LIDIA NAKASONE...jee...
ChileAyuda.com
FANNY JEM WONG
FANNY JEM WONG  , POEMAS
Peru Blogs
Peru Blogs
Directorio de blogs
Photobucket - Video and Image Hosting Photobucket - Video and Image Hosting
Photobucket - Video and Image Hosting
BlogsPeru.com BlogsPeru.com BlogsPeru.com
Este blog es parte de Buzzear (AR)
Bitacoras.com
Blogalaxia
Enlazan este blog
Buzzear (AR)
Este blog es parte de Buzzear (AR)
Blogalaxia
Enlazan este blog
Estadisticas de visitas

Enlaces

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?